La caída de Joaquín Guzmán Loera tiene uno de sus capítulos decisivos en un restaurante de Santa Mónica, California, un mes después de su fuga de la cárcel de máxima seguridad de Almoloya. Atraído por la surrealista evasión del narcotraficante más buscado del mundo, el ganador del Óscar Sean Penn, buscó a Kate del Castillo para plantearle una idea aún más inverosímil: ¿aceptaría el Chapo una entrevista para armar un perfil?

Paralelo a su trayectoria en Hollywood, Penn cubre una sobresaliente carrera como entrevistador, que lo ha llevado con otros enemigos del establishment, como los hermanos Fidel y Raúl Castro, Hugo Chávez y Evo Morales. La actriz quien recientemente obtuvo la nacionalidad estadounidense accedió a fungir como enlace. Los editores de Rolling Stone respaldan la petición y envían un escrito al Chapo para formalizar. Sus abogados fijan la fecha para el encuentro: el primer fin de semana, de octubre del 2015, apenas 90 días después del escape.

¿Las autoridades mexicanas y estadounidenses estaban al tanto del encuentro el Chapo-Sean Penn? Tras de la reaprehensión del capo, el pasado viernes 8, hay evidencia que apunta en esa dirección, aunque la versión oficial difiere de la publicada en la afamada revista, en la que la estrella hollywoodense se deslinda del proyecto de la biopic sobre el Chapo. Ese proyecto llegó a Kate del Castillo antes de la segunda fuga del penal de máxima seguridad. Para entonces, la actriz y el capo sinaloense ya habían agotado un intenso intercambio epistolar, que los llevó a tener contacto frecuente a través del BBMessenger.

La evasión de Almoloya, reflexionó Penn en su crónica, había sido posible tras de la negativa del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, de conceder su extradición. La DEA y el Departamento de Estado estaban furiosos (...) Chong y la administración peñista quedaron ubicados como parias globales , describió.

¿Acaso la inminente publicación del reportaje de Sean Penn aceleró el operativo que finalmente derivó en la reaprehensión del Chapo? El texto publicado por Rolling Stone tiene su parte más trepidante justo en la reconstrucción del periplo que llevó a los actores hasta lo que ahora se sabe, era un rancho en Pueblo Nuevo, Durango. En el último tramo son guiados por el hijo del Chapo.

Las autoridades ya habían interceptado las comunicaciones de los abogados. La cita ocurrió confirmaron las autoridades mexicanas, en Tamazula , el Chapo volvió a Pueblo Nuevo y entonces fue que se activó el primer operativo para detenerlo, pero alcanzó a huir por una cañada, acompañado de dos mujeres y una niña. Las Fuerzas Especiales lo seguían desde un helicóptero pero decidieron no accionar armas de fuego para no poner en riesgo la vida de terceros , reveló la procuradora Arely Gómez.

En las semanas siguientes, las autoridades federales intensificaron el rastrillaje de las comunidades del Triángulo Dorado en las que se movilizaba el Chapo, convencidos de que en los entornos urbanos, sin la protección de las comunidades serranas y con un limitado equipo de seguridad, sería vulnerable.

Malas jugadas del destino afectan el mayor logro del peñismo. Las versiones contradictorias sobre el encuentro con Sean Penn y los planes sobre la biopic del Chapo terminaron por empobrecer la versión oficial. La épica persecución de los comandos especiales en el primer cuadro de Ahome por lo demás también desmerece, en parte por el sospechosismo pero sobre todo por una narrativa oficial fatua, insuficiente para justificar contundentemente por ejemplo la elección de motel Doux como la zona estéril donde completaron la identificación de Guzmán Loera y el Cholo Iván.

A una velocidad mayor que el aparato comunicacional corrieron otra vez, en las redes sociales un cúmulo de pormenores que, en el conjunto, allanan el camino de una historia alterna. El propietario del auto que abordaron lo delincuentes, después de recorrer las cloacas, llamó al 066 y eso hizo posible que policías federales reaprehendieran al criminal más buscado del mundo. Y centran la atención en otros asuntos desconcertantes: ¿el Chapo pasó las últimas semanas del 2015 en La Cruz de Elota y su mudanza a Los Mochis fue un error catastrófico? ¿Era una ventaja estratégica ser vecino de la casa materna del mandatario sinaloense, Mario López Valdez?

¿La megalomanía propició su regreso al penal de Almoloya? ¿O el apego materno? Mientras el Chapo recibía a las estrellas de Hollywood, en su natal Badiraguato ocurrió un drama familiar. Convencidos de que nunca regresaría a La Tuna, sus hermanos entraron en conflicto y el fratricidio fue inevitable. De esa historia, las autoridades federales guardarán prudente silencio.

En segundo plano, la otra historia: en algún lugar del Triángulo Dorado, el Chapo responde el cuestionario remitido por Sean Penn, sentado en un banquillo, frente a un smartphone. Un cielo plomizo y el canto de un gallo revelan que era muy temprano, cuando atendió las preguntas. Al fondo, un enrejado y una camioneta Lobo King Ranch. ¿Cree ser el responsable de que haya tanta drogadicción? , plantea su interlocutor. Otra persona es la que filma. El día que yo no exista no va a mermar lo que es nada el tráfico de drogas , refuta el Chapo, quien asegura que únicamente ha tratado de defenderse.

Washington piensa que las autoridades mexicanas no lo quieren reaprehender, que lo quieren matar , desliza su interlocutor. La respuesta es elocuente: Yo pienso que si me encuentran, sí me detienen, ¡cómo no! .

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