Después de dejar la Secretaría de Hacienda, Ernesto Cordero Arroyo trató de pavimentar su camino a la candidatura presidencial del PAN envolviéndose en la bandera del antipriísmo.

El joven economista del ITAM llegó incluso a presumir que estuvo detrás de la caída de Humberto Moreira. Ahora, como coordinador de los senadores del PAN, ¿mantendrá la actitud de confrontación? ¿Exigirá que los gobernadores del PRI saneen sus finanzas, castiguen la corrupción y el dispendio? ¿O retomará una actitud dialoguista, facilitadora en las negociaciones de las reformas estructurales que impulsará el nuevo gobierno priísta?

Los panistas ocupará un tercio de los escaños, mientras que en San Lázaro tendrán una cuarta parte de las curules. En las elecciones federales, el PAN obtuvo 12.7 millones de votos y 27.29% de la votación nacional, con lo que ganó 53 distritos y el primer lugar en ocho entidades federativas. Tendrá 114 diputados federales (de los cuales 61 serán plurinominales) y 45 senadores.

Todavía no definen la agenda legislativa. Cordero y Luis Alberto Villarreal -el coordinador de la bancanda azul en San Lázaro- convocarían a los futuros legisladores del PAN para proceder a la definición de las prioridades y, de paso, perfilar a los aspirantes a presidencias de comisión y a las directivas de ambas cámaras.

Entre los pendientes está definir el tipo de relación que deberá construir con los senadores de izquierda. En la parte perredista, Cordero tiene trato frecuente y amistad con Luis Miguel Barbosa, Manuel Camacho Solís y Mario Delgado Carrillo.

Y si bien la facción ultra de la bancada ha brindado su respaldo a Cordero, han decidido fortalecer el liderazgo del exsecretario del gobierno de Sonora, Héctor Larios, quien era el rival más fuerte en la disputa por la coordinación.

En el terreno perredista, la presión de algunas corrientes internas por acelerar la designación de los coordinadores parlamentarios disminuyó, luego de que el presidente de la Comisión Política Nacional, Jesús Zambrano Grijalva, llamara a los diputados y senadores electos a una reunión para definir las bases del proceso electivo, con lo que quedó abierta una ventana de 72 horas para lograr el acuerdo integral que permita una votación unánime o el registro de varias candidaturas.

En los últimos días, rumores insistentes sobre disputas al interior de Nueva Izquierda, la corriente hegemónica dentro del partido del sol azteca, alimentaron un escenario complicado. En las horas recientes, una ágil maniobra de la cúpula chuchista trató de minimizar el impacto de esas filtraciones, que ubicaban como protagonista de esos afanes rupturistas a Guadalupe Acosta Naranjo.

Esas versiones no corresponden a la realidad, acotó el senador Carlos Navarrete Ruiz, quien consideró que se han esparcido con la finalidad de complicar las negociaciones.

Naranjo se encuentra trabajando junto a los dirigentes de Nueva Izquierda y las demás expresiones para construir el acuerdo de unidad para la elección de los líderes legislativos perredistas , aseguró.

En las bancadas perredistas habrá humo blanco en las próximas horas. Para la cumbre de las izquierdas, que tendrá lugar en Acapulco, deberán estar designados los coordinadores. Hasta entonces quedará comprobado si hubo un acuerdo integral o navajazos entre las tribus.

EFECTOS SECUNDARIOS

ASOMBRO. Por iniciativa de los editores de la revista Campaigns & Elections se abre el salón de la fama de los consultores políticos de América Latina. Entre los primeros cinco miembros están cuatro estrategas que han trabajado en las campañas mexicanas: el ecuatoriano Jaime Durán Barba y el español José Luis Sanchís -ambos, con recientes asesorías a candidatos perredistas-; el estadounidense Ralph Murphine y el venezolano JJ Rendón, quien acumula una década de trabajo político-electoral. En alguna época estuvo detrás de Roberto Madrazo y Manuel Andrade, pero después cambió de bando y asesoró a La Maestra Elba Esther Gordillo. Ahora presume haber estado en el cuarto de guerra de Enrique Peña Nieto. ¡Órale!

ESCONDIDAS. Hace más de un año que terminó el trabajo de campo y el procesamiento de la información, pero las autoridades federales prefirieron que los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición y de la Encuesta Nacional sobre Adicciones se mantengan inéditos. Ese vacío informativo permitió que emerjan voces que apuntan a un empeoramiento en los indicadores.

¿O será que esos datos se han guardado hasta que el Ejecutivo federal presente su sexto y último Informe de Gobierno? ¿No quieren pagar los costos políticos que no significa otra cosa sino que en el sexenio calderonista en México se ha expandido la obesidad infantil y el consumo de estupefacientes entre los jóvenes alcanza niveles nunca antes vistos?

DESAFÍO. En el momento de mayor debilidad de las encuestadoras mexicanas, la empresa alemana dedicada a la investigación de mercado GfK ha decidido ajustar su estrategia y acelerar su incursión a México. Con presencia en más de 100 países y una facturación de 1,370 millones de euros a nivel mundial durante el 2011, esta firma apuesta al despliegue de una estrategia denominada Own the future, que será ejecutada por su nuevo director general en el país, Alejandro Mondragón, quien toma la estafeta que le entrega Marcelo de Fuentes.