Pachuca ya perdió en su apuesta por Nery Castillo. No importará que los tuzos avancen a la Liguilla, o hasta que queden campeones. En el equipo de Jesús Martínez deben estar reprochando el haber traído a una estrella como el ex jugador del Aris Salónica de Grecia.

Y es que el futbolista que hace tres años presumió a un reportero que él estaba en Europa mientras el representante de los medios de comunicación se encontraba en México y le advertía que siempre se quedaría aquí, decidió venir al país que tan lejos del Viejo Continente se encuentra sólo para evidenciar su falta de madurez y poner en aprietos a su directiva tanto en temas deportivos como extra cancha.

En apenas tres meses Castillo ya erró un penal que le costó la eliminación de la Copa MX a Pachuca, cayó en un juego de palabras con Jorge Vergara, a quien terminó insultando por twitter y amenazó a un reportero con agarrarlo a golpes apenas lo viera en la calle.

Si bien el jugador ya fue sancionado económica y deportivamente por su club, la realidad es que Jesús Martínez y Pachuca han quedado muy mal parados, envueltos en polémicas que jamás habían sufrido en su historia, poniendo la cara a nivel nacional con un comunicado en el que se disculpan públicamente con Jorge Vergara, además de lo que se pueda acumular estos días por las amenazas a un reportero.

Lo único cierto es que una de las apuestas más importantes en términos de contratación en la historia del club hidalguense se está convirtiendo en una pesadilla, con el futbolista sancionado, situación que seguramente ni Hugo Sánchez, quien lo pidió a la directiva como su hombre estelar en ataque y quien lo ha defendido de cualquier señalamiento podrá evitar, y con una directiva que debe estar rezando para que su refuerzo se encuentre lo más lejos posible de las cámaras.