Es iluso pensar que en el sistema de partidos habrá respuestas para la desesperación ciudadana: los partidos están heridos de muerte

Muy poco se puede decir de la oposición política al gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador (AMLO), ni los gobernadores, ni los partidos han logrado establecer argumentos sólidos y sistemáticos que logren descarrillar la agenda mañanera de AMLO.

Es iluso pensar que en el sistema de partidos habrá respuestas para la desesperación ciudadana, los partidos están heridos de muerte, su lenta agonía sólo desprestigia la democracia como sistema de gobierno. La vuelta al pasado se presenta como alternativa para el futuro. Los partidos envueltos en viejos cascarones sólo saben pelear por el presupuesto y las plurinominales, no saben cómo atrapar la simpatía ciudadana.

El Partido Revolucionario Institucional, mostrando lo más rancio de sus prácticas políticas, renovó su dirigencia nacional, un partido reducido a cenizas, desprestigiado por su nueva generación de políticos que tuvieron su oportunidad. Un partido que no tiene nada que perder apostó volver al pasado para renovar su dirigencia, atrofiados y vetustos grupos políticos apoyaron a su nuevo líder nacional Alejandro Moreno.

El Partido de la Revolución Democrática   (PRD) sólo aporta desprestigio social, no ha podido parar la sangría de militantes que le causó el tsunami morenista, como siempre, pudo más la conveniencia política. Los chuchos se quedarán sepultados para la eternidad en los escombros del PRD.

El proceso en el Partido Acción Nacional es más esperanzador y activo para construir la oposición; sin embargo, no hay a quién ponga orden, la chambonada de Kiko Vega en Baja California solapando el fraude electoral morenista, que significa la extensión del mandato del señor Bonilla, es un clavo más a la mortaja panista. Sin un liderazgo sólido y sin los ideólogos de antaño intenta salir del lodazal partidista.

En Morena, el problema es más complejo, en este partido con altas expectativas electorales, viejos lobos de mar se preparan para competir por el liderazgo. Posterior al triunfo de AMLO es clara la disminución de los votos morenistas, en algunas elecciones y estados a Morena ya no le alcanza para ganar, pese a que hay oposición y popularidad de AMLO.

Si los ciudadanos no encuentran referente en los partidos, más allá de las becas y apoyos, ¿quién podrá ser su referente político? los partidos nuevos en ciernes son más de lo mismo, las coaliciones ciudadanas y los candidatos independientes no terminan por despegar. Mirar al futuro o volver al pasado es la oportunidad que los mexicanos tenemos en el 2021, si no existe tal, hay que construirla.

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.