Su triunfo tiene su base en la línea que viene de Cuauhtémoc Cárdenas, varias veces candidato de la izquierda mexicana a la Presidencia de la República. La estafeta la tomó López Obrador, que gana después de tres veces de ser candidato presidencial.

Esto ocurre, asimismo, por el desprestigio del actual gobierno y el que acumuló las dos presidencias del PAN. Ello abonó para que la sociedad rechazara el continuismo.

Una tercera explicación es que los candidatos Meade y Anaya no tuvieron propuestas consistentes sobre el futuro del país, además de que se pelearon entre ellos. Esto permitió que López Obrador se moviera en todo el país con su propuesta de luchar contra la corrupción y la desigualdad.

También cuenta la tesitura antisistema que caracteriza al escenario político internacional. En México hicieron crisis los gobiernos recientes por la pobreza, desigualdad, impunidad, corrupción y una economía en el estancamiento estabilizador. Para superarlo se necesitaba de una figura presidencial con una apuesta en favor de la población y el Estado de Derecho.

El triunfo de López Obrador se asemeja al que, después de tantos fracasos electorales, condujo a Francois Mitterrand a la Presidencia de Francia. Una vez que fueron excluidas todas las opciones políticas, la población prefirió a este terco socialista, culto y conciliador. Gobernó por 14 años, el mayor periodo de un gobernante francés en la posguerra.

¿Qué viene para los próximos meses? Lo más importante será el presupuesto del gobierno federal para el próximo año, mismo que tendrá que hacerse con los equipos hacendarios, el que se va y el que viene. Lo relevante son los grandes números que juegan con el contexto macroeconómico y lo que esconden.

El presupuesto de gasto público es uno de los instrumentos más poderosos para orientar a la economía y redistribuir el ingreso. Por ello, en condiciones de estancamiento económico, es necesario dar prioridad a los programas de creación y mantenimiento de la infraestructura física para la generación de empleos y porque es base del desarrollo económico y social. Será importante la decisión sobre el financiamiento del nuevo aeropuerto para que no signifique gasto público.

Asimismo, evitar al máximo la discrecionalidad y holgura de recursos como es el caso, entre otros, del Fondo para el Fortalecimiento Financiero, diseñado para apoyos necesarios, pero también para privilegiar lealtades.

El gasto en educación, salud, seguridad social y vivienda, que es donde se expresa la función redistributiva, tendrá que reestructurarse para controlar su eficacia, además de elevar sus montos. Con ello se dará contenido a la propuesta social.

Hay recursos para financiar una política social de amplia cobertura. Se encuentra en los enormes gastos innecesarios que explican que la pobreza aumenta. Además, existen más de 7,000 programas sociales que son las formas que sus promotores inventaron para hacerse de recursos.

Si López Obrador, que es legítimo en su origen por haber ganado las elecciones, logra realizar una política social con resultados positivos, habrá obtenido la legitimidad de gestión.

Sergio Mota Marín

Economista

Economía y Sociedad

Escritor y licenciado en economía, egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México. De 1984 a 1990 fue embajador de México ante el Reino de Dinamarca, donde se le condecoró con la orden Dannebrog.