A invitación de The Global Taskforce of Local & Regional Governments, asistí a la Asamblea Plenaria de ONU Habitat, para participar en un grupo que promueve el rol de los gobiernos locales en la definición de los objetivos de la agenda urbana global. Es la primera ocasión en la que se constituye en asamblea, por lo que los acuerdos serán ratificados por delegados de todos los países y con mecanismos de seguimiento.

La asamblea la preside México, en la persona de la subsecretaria Martha Delgado, y es la mayor plataforma global para impulsar temas como la movilidad por medio de vehículos con bajas emisiones de carbono, el uso racional del suelo urbano, la gobernanza participativa de las ciudades, la adopción de tecnologías limpias y la dignificación de los espacios públicos. Se está construyendo un consenso en torno a que son las políticas de ciudad las que tienen un mayor impacto en la calidad de vida de las personas, y México es el país encargado de dirigir esa conversación.

Cuatro temas llaman la atención: uno es que se reconocen avances en reducción de la pobreza, en nutrición, atención a la escolaridad básica y la infraestructura de vivienda. Sin embargo, poco se ha hecho para reducir la desigualdad. Ésta es, entonces, una política de ciudad. Es necesario que las ciudades sean más prosperas, pero también más igualitarias, no basta con que mejoren en el margen los servicios dirigidos a los más pobres.

Otro concepto que se destaca es el de la innovación. Se requiere construir soluciones específicas para los problemas de cada comunidad, instrumentos que combinen tecnología con participación ciudadana, con ideas arquitectónicas y de diseño que mejoren el espacio, y replicar iniciativas que han funcionado en otros contextos puede tener efectos positivos. La innovación como estrategia de política pública fue ya parte central de la oferta de gobierno de Claudia Sheinbaum.

Hoy la agenda urbana se trata de innovación.

El tercer aspecto que llama la atención es incluir los retos de la migración como parte de la agenda urbana. Prácticamente todas las ciudades del mundo enfrentan fenómenos de migración masiva, ya sea temporal o permanente. Eso genera tensiones y retos para lo que se debe de estar preparado. Es una presión a la que hoy están sometidas las ciudades mexicanas, por lo que urgen políticas de coordinación y prevención para hacer frente al fenómeno. Como las ciudades actualmente no están preparadas, se generan tensiones y conflictos que ponen en riesgo tanto a la población residente como a la migrante.

El cuarto es el cambio climático. Es en las ciudades donde este fenómeno se siente con mayor intensidad, por lo que ahí se deben coordinar políticas para reducir emisiones y para conservar los cinturones verdes que les ofrecen servicios ambientales. El desdén con el que algunos gobiernos nacionales tratan el tema del combate al cambio climático puede compensarse con políticas inteligentes. Lo bueno es que ahora México conduce el principal foro para coordinar la política urbana del orbe.

Vidal Llerenas Morales

Político

Columna invitada

Licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), cuenta con una Maestría en Política y Gestión Pública por la Universidad de Essex, Reino Unido y un Doctorado en Administración y Gerencia Pública por la Universidad de York.