Juan Ramón de la Fuente pagó una novatada.

El Representante Permanente de México ante las Naciones Unidas publicó una crítica contra la Unión Europea, pero lo hizo de manera errónea. No se documentó.

Los códigos internos y no escritos de la Secretaría de Relaciones Exteriores les quitan la pluma y la voz a los diplomáticos: no pueden escribir artículos de opinión o de análisis en la prensa. Ni tampoco deben de participar por motu propio en radio y televisión. Una sola voz, la oficial.

Otro tema es la propaganda orquestada desde la cancillería. Es propaganda y no análisis, cuando funcionarios publican opiniones en periódicos para promover sus estrategias siempre acertadas, siempre infalibles, siempre plausibles. Empujan las agendas internas y tratan de contener las críticas hacia la política exterior que analistas nacionales e internacionales elaboran.

Es conocido el pleito que sostuvo Jorge Castañeda con Adolfo Aguilar Zinser cuando el primero fungía como secretario de Relaciones Exteriores y el segundo como Jefe de la Misión Permanente de México ante las Naciones Unidas durante el sexenio del presidente Fox. Castañeda le pidió que dejara de publicar sus artículos semanales en Reforma, a lo que Zinser respondió que no lo haría pues lo que le pagaba el diario lo destinaba a las colegiaturas de sus hijos.

Es conocido que Juan Ramón de la Fuente es muy cercano al dueño del diario El Universal. Durante una época fue su albacea.

En el texto intitulado Vacunar a todo mundo (El Universal, 14 de junio) Juan Ramón de la Fuente escribe: “El primero en capitalizar políticamente las vacunas a nivel internacional fue China y, en menor escala, Rusia. Mientras que occidente (Estados Unidos y la Unión Europea) se concentraban en acaparar mercancía y lucrar con ella (…)”.

El embajador de la Unión Europea en México reaccionó y escribió en su cuenta de Twitter: “No es cierto que la UE haya acaparado vacunas y lucrado con ellas. Hemos exportado igual cantidad de vacunas que usado para nuestra población. Más que China y Rusia! México fue uno de los principales beneficiarios...Por favor @SRE rectifique!”

Bajo un escenario probable de que funcionarios de Relaciones Exteriores no leyeron el texto de De la Fuente, tomaron la decisión de tuitearlo en su cuenta a manera de recomendación.

El texto presenta un error. La Unión Europea nunca acaparó vacunas. Las compró de manera consolidada a la farmacéutica británica AstraZeneca, y sí tuvo problemas con el CEO de la empresa por incumplimiento de contrato.

Frente al desabasto de vacunas, la Unión Europea reveló el contrato con AstraZeneca. El apartado cuarto del punto 5 del contrato deja claro que “AstraZeneca dedicará el mayor esfuerzo razonable posible a fabricar la vacuna en las plantas de producción localizadas en el territorio de la UE”. Bruselas reclamó a la farmacéutica que desviara parte de la producción a suelo británico.

El tono de la protesta era también político. La prensa británica se burlaba de lo sucedido en la UE, mientras que, el Reino Unido, avanzaba con rapidez la vacunación. Para la prensa y para funcionarios cercanos a Boris Johnson, lo que sucedía era muestra de las ventajas de no pertenecer a la Unión Europea.

El 26 de abril, la UE demandó a AstraZeneca por incumplimiento de contrato. Estimó en 200 millones el número de dosis que no recibiría de parte de la farmacéutica.

El 21 de mayo, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea anunció la donación de por lo menos 100 millones vacunas a países pobres.

Los funcionarios no la tienen fácil en publicar artículos porque siempre será un medio de propaganda. No es su labor. Y cuando verdaderamente tratan de plasmar ideas propias, se pueden equivocar. Fue novatada, la de De la Fuente.

Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.

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