Enrique Peña Nieto no quiere nada antes del domingo 6 de mayo.

El candidato de la coalición Compromiso por México dio acuse de recibido a las múltiples invitaciones que ha recibido, de asociaciones empresariales, instituciones de educación superior y medios electrónicos, para acudir a encuentros en los cuales -como el resto de los candidatos a la Presidencia- expondrá su propuesta de gobierno y responderá preguntas de todo tipo.

El interés, por supuesto, es tener espacios en distintos medios que pretendan organizar foros y participación para el debate de ideas , se excusó ayer el abanderado del PRI y del Partido Verde, pero evidentemente, en lo que no podemos caer es en que todos los días estemos en esta tarea .

Debates, no. Gira por el país, sí... Por ahora. Como Peña Nieto adelantó, su Comité de campaña revisará las invitaciones y elegirá presentarse con aquellos que sean más convenientes.

Ya se verá cuánto tiempo resiste en esa postura el puntero de la contienda. Mientras, el presidente nacional del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, procedió a un peligroso revire para afrontar las críticas del PAN.

Sin los reflejos ni el punch verbal de su antecesor, el dirigente tricolor remitió a su homólogo panista, Gustavo Madero Muñoz, una carta que más bien es un emplazamiento innegociable: este martes por la tarde (a las 5 de la tarde), una representación panista deberá presentarse en un salón de un hotel del Paseo de la Reforma para confrontarse con una contraparte priísta.

Y no sólo eso. El careo debe ser público -es decir, con acceso a los representantes de los medios informativos- y tendrá un tema único: el cumplimiento de los programas estatales del gobierno de Enrique Peña Nieto.

Inadmisible, cualquier opinión de la cúpula panista o de la autoridad electoral. Ni siquiera para nombrar al moderador -el periodista Javier Solórzano- o a los notarios que darán fe de la legalidad del encuentro, los hermanos Carlos Antonio y Sergio Rea Field.

Cualquier rechazo a esta respetuosa invitación dejará en claro que el único interés en la presente campaña electoral del PAN es engañar a los mexicanos con información falsa , cerraba la misiva.

Debate, sí -dicen los priístas–. Pero no entre los candidatos presidenciales. Ni siquiera entre los coordinadores de las campañas o entre los líderes partidistas. A la mesa de la verdad -así la llamó Coldwell- podrían acceder hasta seis voceros panistas que tendrían que establecer, con datos y evidencias, cuáles son los compromisos que Enrique Peña Nieto ofreció y presuntamente incumplió en su calidad de Gobernador del Estado de México.

Los choques entre los capitanes de los ejércitos partidistas sólo atraerían a un manojo de reporteros obtusos y cínicos amanuenses. Y sólo que estuvieran atrapados por el pánico o la desesperación, sin posibilidades de un impacto mediático, los líderes panistas podrían ignorar este emplazamiento y seguir atizando a Peña Nieto, quien no logra resolver un dilema de la campaña.

En los prolegómenos de la guerra sucia del 2012, la cúpula tricolor luce aturdida, imprecisa, desajustada.

La charada de Coldwell merecía la respuesta que dio Gustavo Madero, quien concedió todas las peticiones del líder priísta y sólo puso una condición.

Proponemos que, en lugar de reunirnos en un hotel de la ciudad de México, nos reunamos en el Estado de México, en el municipio de Tlalnepantla, en el puente de la Vialidad Adolfo López Mateos. Para mayores detalles, corresponde al compromiso no cumplido número 127, abajo exactamente del anuncio del espectacular correspondiente que dice ‘Mi compromiso es contigo y con todo México’ .

Además de la ofensiva mediática en contra de Peña Nieto, el PAN está alineando su maquinaria electoral hacia el cumplimiento de metas de votación. O cuotas, si se le quiere visualizar de esa manera.

Para mejor ejemplo: ayer, a la sede del PAN-DF, en la colonia Roma Sur, confluyeron los responsables de la campaña josefinista en la ciudad de México, Tlaxcala, Puebla, Morelos y Guerrero, a una reunión de estrategia que presidió el exgobernador de Guanajuato, Juan Manuel Oliva.

El ejército electoral del panismo rindió protesta. Ellos serán responsables de obtener 4.4 millones de votos en la cuarta circunscripción y 22 millones en todo el país. De éstos, 10% saldrá del Distrito Federal, donde el PAN postuló a Isabel Miranda de Wallace.

En la reunión también estuvo Arturo García Portillo, quien vuelve a la Secretaría de Acción Electoral del CEN panista.

EFECTOS SECUNDARIOS

TENDENCIAS. Ayer al mediodía, la Universidad de Columbia dio a conocer a los ganadores del Premio Pulitzer. Las mayores sorpresas provinieron de los medios digitales pues, por primera vez en su historia, periodistas de The Huffington Post y de Politico.com serán galardonados. En el primer caso, por un reportaje sobre las afectaciones que produjo una década de combates en Iraq y Afganistán a la conducta de las tropas estadounidenses; en el segundo, por un cartón de Mackenzie Weinger. Hace dos años, ProPublica ya se había acreditado ese galardón. Y rompiendo hitos: por primera vez en 35 años, la Junta Directiva omitió declarar a un ganador en la categoría de ficción. Tampoco otorgó el premio a un columnista.