Desde el martes de la semana pasada se difundió ampliamente a través de las redes sociales y los medios de comunicación mexicanos una carta que ese mismo día le enviaron al presidente Donald Trump 43 legisladores federales estadounidenses, tanto del Partido Republicano como del Demócrata “para llamar su atención sobre las acciones del Gobierno de México que amenazan la inversión y el acceso al mercado de las empresas energéticas estadounidenses y socavan el espíritu del Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA o T-MEC en México)”.

En su misiva, los legisladores explican que “México es el mayor mercado de exportación de productos petrolíferos de EU y es un mercado creciente para las exportaciones de gas natural (...) las exportaciones estadounidenses de productos refinados a México se han triplicado en la última década”.

También señalan que “el gobierno mexicano está otorgándole una preferencia regulatoria a Pemex y postergando o totalmente cancelando los permisos para las empresas energéticas estadounidenses. Estas experiencias anecdóticas han cobrado mayor credibilidad debido a un memorándum filtrado del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ordenándoles a las autoridades mexicanas que utilicen todos los recursos disponibles dentro del marco normativo para proteger a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE)”.

Finalmente expresan que: “Estos esfuerzos violan y contradicen el espíritu, si no la letra, del T-MEC (...) estas acciones demuestran un patrón de obstrucción y lo instamos a encontrar una resolución con el Gobierno de México para mantener las condiciones actuales del mercado energético”.

Firman la carta seis senadores republicanos: los dos de Luisiana, los dos de Oklahoma y los dos de Texas.

También 27 representantes republicanos: 13 de Texas, dos de California, dos de Oklahoma, dos de Luisiana y uno de cada uno de los siguientes estados: Arizona, Arkansas, Carolina del Sur, Dakota del Norte, Indiana, Pennsylvania y Virginia Occidental; y 10 representantes demócratas: siete de Texas, dos de California y uno de Nuevo México.

El mensaje no fue avalado por la mayoría de los legisladores. Los 43 firmantes representan a sólo 8% del Congreso estadounidense; los seis senadores a 6% del Senado y a 11% de los senadores republicanos. En lo que a los representantes se refiere, los 37 son apenas 8.5% de los integrantes de su cámara legislativa; los 27 republicanos son 14% de su fracción y los 10 demócratas, 4% de la suya.

La mayoría de los 43 fueron electos en estados productores de petróleo y gas, y en este año electoral deben demostrarle a sus representados que están protegiendo sus intereses.

A pesar de que la carta fue enviada a Trump por una minoría de legisladores, en México impulsaron su difusión los que se oponen al presidente Andrés Manuel López Obrador. Y lo hicieron muy bien, porque muchos se refirieron a ella como una muestra de la preocupación de todo el Congreso estadounidense respecto a las políticas proteccionistas del gobierno de la 4T.

Yo no estoy de acuerdo con las políticas energéticas de Andrés Manuel, pero tampoco con que se le dé más importancia de la que merece a una carta irrelevante firmada por tan pocos legisladores y enviada con fines electorales.

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Eduardo Ruiz-Healy

Periodista y productor

Columna invitada

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.