Es un hecho que el tradicional lastre de la falta de reformas estructurales ha desaparecido de la mente de los analistas que mensualmente consulta el Banco de México para hacer su encuesta de especialistas.

Pero es una realidad irrefutable que los factores internos hoy son más numerosos y más poderosos para explicar por qué los expertos creen que hay peligros para el crecimiento económico.

De entrada destaca que a diferencia del sentimiento de los consumidores, estos expertos en prospectiva económica se sienten más que confiados en que va a mejorar el clima de negocios en México y que están por venir tiempos de mayor crecimiento.

Eso es bueno porque estos expertos de grupos financieros privados, tanto nacionales como extranjeros, cobran precisamente para tener una visión de lo que está por venir, perspectiva que el Banco de México les permite expresar en números, pero también en palabras.

El optimismo de que el clima de negocios mejorará durante los próximos seis meses supera 80% de las opiniones. Aunque a diferencia de la encuesta pasada, cuando nadie pensaba que las cosas podrían ponerse peor, ahora sí hay quien estima esa posibilidad.

Y puede ser que tenga que ver con el factor que hoy domina la lista de los lastres que pueden detener el crecimiento. Hoy la respuesta número uno de esta treintena de expertos es la inseguridad pública. Un primer lugar inédito en la encuesta, pero no por ello sorprendente.

No hace falta que tres decenas de economistas nos vengan a decir que la inseguridad afecta el bolsillo y el crecimiento nacional. Cualquier persona que haya vivido un crimen, que haya pagado medidas de seguridad o que haya postergado una compra o inversión por este fenómeno lo sabe.

Datos del Grupo Financiero Banamex hablan de un costo de la inseguridad de 215,000 millones de pesos, que son poco más de 1.3% del PIB.

Mientras, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, que depende del Consejo Coordinador Empresarial, eleva los costos de la inseguridad hasta el millón de millones de pesos, porque considera costos relacionados con este fenómeno, más allá de las simples consecuencias de los crímenes.

Como sea, una sociedad que no puede salir tranquila a la calle, un negocio que es extorsionado, un producto que es pirateado y muchos otros casos más que ejemplifican la impunidad en la que vivimos dan la razón a los expertos reclutados para la encuesta del banco central.

No podemos hacer gran cosa para controlar la volatilidad mundial y menos aun para impulsar el crecimiento de todo el planeta. Pero así como en unos meses la falta de reformas estructurales ya no es un lastre económico, así el regresar el Estado de Derecho a esta sociedad es una facultad exclusiva de los mexicanos.

Ya sabíamos lo que marcan ahora como la más grande preocupación para el crecimiento futuro los consultados por el Banco de México; lo importante de destacarlo es que la unanimidad de las voces en torno al daño de la criminalidad y la impunidad impulse a los que toman decisiones y las ejecutan a que se quiten la venda de lo que pasa todo el tiempo en este país.