La industria de alimentos procesados es parte del sector secundario de manufactura y la más significativa en términos del valor del PIB dentro de este sector; se encarga de transformar el producto agropecuario obtenido en campo, en alimentos que sean fácilmente preparados y servidos por el consumidor final

En el artículo Inside Mexico’s Processed Food Industry , el autor Sergio L. Ornelas comenta que a nivel mundial el valor de la producción de esta industria presenta alto dinamismo y una perspectiva de crecimiento de 7.6% para el año 2020.

Entre las características favorables de la industria están que los alimentos procesados se encuentran disponibles todo el año, su preservación facilita su comercialización y gracias a la eliminación de microorganismos reducen el riesgo de enfermedades, son generalmente distribuidos y vendidos por grandes corporativos. De esta manera, de acuerdo con el autor, el valor de la producción mundial de alimentos procesados en el 2014 fue de 4,911 millones de dólares y se espera que alcance 7,850 millones de dólares en el año 2020.

La región de Asia-Pacífico tiene la mayor participación con 40% del valor, mientras que América participa con 30 por ciento.

En México, el valor de la producción de la industria de alimentos significó en el 2015 21% del PIB de manufacturas, ubicándose en 495.5 millones de dólares a precios del 2008 y una tasa promedio de crecimiento de 2% en los últimos cinco años.

Estas cifras ubican a México con 2.6% del valor de la producción mundial, siendo el tercer mayor productor de alimentos procesados de América después de Estados Unidos y Brasil, y el noveno a nivel mundial.

Según estimaciones de la Secretaría de Economía, se espera que el consumo de alimentos procesado en México crezca de 2012-2020 a una tasa de 7.4%, a pesar de la tendencia de factores como la obesidad, la preocupación por el consumo local y el uso de ingredientes de calidad, que pueden afectar la demanda de dichos bienes.

Esto se explica debido a las costumbres de consumo de alimentos procesados en México, ya que el mayor valor agregado de producción recae en la elaboración de productos de panadería y tortillas con 32%, seguido por la industria de matanza y empacado de carne con 22% del total, y la elaboración de productos lácteos con 12% de la industria alimentaria.

En estas actividades industriales se ubican las principales empresas de México en el sector de la alimentación como Grupo Bimbo, Lala, y Maseca, SuKarne. Que además atrae la inversión de empresas multinacionales más grandes del mundo, como Nestlé, Danone, Unilever y estadounidenses como Kellogg, Heinz, PepsiCo, entre otras.

Que junto con la industria de bebidas y tabaco atrajeron inversión por 2,371.7 millones de dólares en el 2015, entre las más altas del sector de manufacturas de la economía.

De esta manera, en la siguiente sección comentaré el potencial que significa para el sector primario integrarse a la industria de alimentos procesados, ya sea para surtir el mercado nacional o bien abastecer al mercado de exportación con los alimentos mexicanos de interés en el exterior.

*Angélica Fermoso Gómez es especialista en la Subdirección Técnica y de Redes de Valor de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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