Han transcurrido 29 años desde que el PAN y un sector de la izquierda mexicana quisieron forjar un bloque opositor al régimen priista.

De acuerdo a informes desclasificados recientemente por la CIA, en 1988 los dirigentes del Frente Democrático Nacional que había postulado a Cuauhtémoc Cárdenas como candidato a la Presidencia habían decidido sumarse a la propuesta panista de impedir la unción de Carlos Salinas de Gortari.

Anuladas las elecciones, el plan era que un presidente interino asumiera el cargo en diciembre , había confiado Porfirio Muñoz Ledo a funcionarios estadounidenses, a principios de septiembre de ese año convulso. El nuevo gobierno detalló tendría tres objetivos principales: la reconciliación nacional, la redacción de un nuevo código electoral federal y una resolución de los problemas de la deuda externa de México.

Habían pasado dos meses de la caída del sistema y Cárdenas Solórzano quien alegaba un fraude patriótico estaba a favor de un recuento de votos. El PAN, que había postulado a Manuel Clouthier, de plano quería que se repitieran los comicios. Y la cúpula priista, a través de Manuel Camacho Solís, había emplazado al FDN para que reconocieran el triunfo del PRI.

Los izquierdas y los panistas no estaban dispuestos a legitimar a Salinas dijo Muñoz Ledo y habían acordado respaldar un gobierno de coalición. El presidente interino, develó, sería el procurador general, Sergio García Ramírez, según consta en el cable recientemente desclasificado.

Originalmente publicado en abril de 1995 a través de la Orden Ejecutivo 12958, el programa de desclasificación automática establecía un umbral de 25 años para permitir el acceso a esos registros. Una enmienda a través de la OE 13526 permitió que el plazo de apertura fuera acortado, al 31 de diciembre del 2006, de tal forma que el periodo quedó fijado entonces hasta 1981.

A partir de entonces, cada año son desclasificados documentos de manera automática que cumplan con esa antigüedad. Y desde hace 16 años, a éstos puede accederse a través de un sistema electrónico, cuya sede se ubica en el edificio II de los Archivos Nacionales, en College Park, Maryland.

Una revisión de la base de datos permitiría a los funcionarios peñistas y a los académicos interesados, por supuesto hallar el diagnóstico de los servicios de inteligencia estadounidenses sobre el equipo salinista que encaró la negociación del Tratado de Libre Comercio con la administración de Bush.

Los documentos disponibles están fechados en 1991 y años anteriores. Sobre la disputa por la sucesión de Miguel de la Madrid existen reportes que describen el nacimiento de una facción izquierdista dentro del PRI la Corriente Crítica que en su momento encabezó Rodolfo González Guevara y de los que Muñoz Ledo es protagonista.

Y entre ellos está el cable 880180511 sobre la reunión entre el político mexicano y el director de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Estado Unidos, Geryld B. Christianson. Una cena en la casa del recién designado senador del Frente Democrático Nacional, apenas cinco días después de que Miguel de la Madrid presentara su sexto y último Informe de Gobierno.

En la instalación de la sesión de Congreso General, Muñoz Ledo trató de formular una pregunta al Ejecutivo federal, quien olímpicamente lo ignoró. Y entonces comenzó su larga carrera como legislador de oposición.

PML fue el más comprometido y amigable durante esta reunión de una hora y media, sin mostrar nada del antiamericanismo por el cual fue notorio como embajador de México ante la ONU , dice el comentario final de la nota, el mensaje nítido de esta conversación es que el FDN está decidido a continuar con su desafío a Salinas y al PRI, en la creencia de que el partido oficial no ganó la elección presidencial. Sin embargo, el hecho es que el PRI goza de una ventaja de 260-240 en el Colegio Electoral y Salinas será finalmente nombrado presidente electo, quizá más temprano que tarde, para evitar prolongar el conflicto .

EFECTOS SECUNDARIOS

PRIORIDADES. La agenda presidencial, en los últimos días, se ha vuelto confusa. A finales de la semana pasada, de la Cancillería y no de Los Pinos surgió la convocatoria para el pronunciamiento sobre la renegociación del TLC. Y apenas la cancelación del traslado a Punta Cana, para la clausura de la Quinta Cumbre de la CELAC, sorprendió a más de uno, que quedó con maleta en mano, en el hangar presidencial. El viaje relámpago al paradisiaco de República Dominicana estuvo justificado: sólo confirmaron 12 de los 33 jefes de Estado y de Gobierno de las naciones afiliadas a ese organismo. Esta vez faltaron los mandatarios de Chile, Guatemala, Perú, Brasil, Argentina, Colombia y México. El Ejecutivo federal optó por permanecer en el país y continuar al pendiente de asunto de primer orden, como su próximo viaje a Washington DC y las estrategias para reactivar y fortalecer la economía interna.

alberto.aguirre@outlook.com