Faltan 48 horas para que el futuro de los comisionados del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos quede definido inexorablemente. ¿Los cuatro actualmente en funciones se retirarán en bloque o aceptarán las reglas que condicionan su permanencia?

Hace ocho días entró en vigor el decreto presidencial que convierte al IFAI en un organismo autónomo. Para ejercer las nuevas facultades y atribuciones que quedarán definidas a partir de que el Congreso de la Unión expida y cambie las leyes secundarias en materia de transparencia contarán con una nueva Comisión Ejecutiva.

Por obra y gracia de la reforma constitucional en la materia, los actuales comisionados tienen hasta el viernes 21 para acudir al Senado y manifestar su intención de continuar en el cargo. A más tardar el lunes 3 de marzo, la Junta de Coordinación Política de la Cámara Alta respondería a esas solicitudes.

Lo menos probable es que María Elena Pérez-Jaén, Sigrid Arzt, Ángel Trinidad Zaldívar y Gerardo Laveaga tomen la decisión conjunta de irse. Los transitorios de la reforma son un blindaje contra sus veleidades, pues contemplan todas las combinatorias posibles.

Si los cuatro comisionados completan el trámite de solicitud, deben recibir el respaldo del pleno del Senado, con los votos de las dos terceras partes de los legisladores. En este caso, sólo podrán permanecer en el órgano garante hasta la fecha de terminación del periodo para el que fueron originariamente designados. Si alguno(s) no solicitan o no obtienen el respaldo del Senado, los nuevos comisionados deberán cubrir exactamente esas vacantes, cuyos cargos tienen periodos de tiempo definidos.

En cualquier caso, el IFAI funcionará como actualmente lo hace hasta el próximo 30 de marzo. Al día siguiente si ninguno de los comisionados repitiera en el cargo deberá integrarse el nuevo pleno, con dos comisionados que pasarán cuatro años en el cargo; otros dos, cuyos mandatos concluirán el 31 de marzo del 2020, y otros dos, hasta el 31 de marzo del 2022. El séptimo Comisionado tendrá nueve años de mandato.

Por disposición constitucional toca al Senado resolver sobre la integración del IFAI y a la Cámara de Diputados sobre los nuevos consejeros electorales. El líder de la bancada priísta en San Lázaro, Manlio Fabio Beltrones, adelantó que la Junta de Coordinación Política definirá los términos en los que se desarrollará la selección de los funcionarios del nuevo INE, para que esta misma semana sea publicada la convocatoria respectiva.

Ese proceso arrancaría con la integración del Comité Técnico de Evaluación, que tendrá tres representantes de la directiva de ese órgano legislativo; dos comisionados del IFAI, dos representantes de la CNDH y otros dos, del Coneval. Hoy, Beltrones pugnará porque sean académicos y no legisladores quienes asuman esa responsabilidad.

El intento por despolitizar estas designaciones es encomiable, pero resultará improductivo. Y es que los legisladores de izquierda advirtieron que los priístas han convencido a los panistas de abrir una ventaja para que los actuales consejeros del IFE puedan terminar su periodo y, por ende, queden integrados a la nueva estructura.

Recientemente, uno de los consejeros nombrados en el 2011 para cubrir un periodo de nueve años juraba que por ningún motivo aceptaría ser protagonista de este drama. Los legisladores tratan de convencerlo y a sus colegas con el mismo argumento que lo llevó al IFE: es por el bien de la República .

Si ese precedente queda firme, sostienen los opositores, los consejeros y magistrados de los institutos y los tribunales electorales locales podrían allanarse a esa vía, con lo que una de las principales intenciones de la cocinada en el Senado de la República, de facto quedaría nulificada. ¿Y los gobernadores? Felices con los pactos políticos que perpetúan su poderío.

EFECTOS SECUNDARIOS

TIEMPO DE ZEDILLO. Vicente Fox convocó a una comida a su gabinetazo, mientras que Felipe Calderón pasó la charola durante una cena entre sus más cercanos, y Carlos Salinas de Gortari concedió una entrevista cómoda, para denostar a sus antiguos aliados. El ex Presidente Ernesto Zedillo prefirió la vía del ensayo para reaparecer en la escena política mexicana. Su evaluación sobre el Tratado de Libre Comercio no tiene desperdicio. ¿Ha cumplido plenamente su propósito? Creo que así ha sido , puntualiza en un texto aparecido en Americas Quaterly, la publicación del Council of Americas, México necesita una mayor tasa de inversión. Dada la volatilidad de los flujos externos de capital, la única forma que puede garantizarse es a través de un aumento del ahorro interno, pero su expansión requiere más cambios en los ámbitos de la fiscalización, las pensiones y las instituciones financieras. Y un mayor crecimiento no debe ampliar sólo el stock de capital humano, sino también su calidad. El logro de este objetivo requiere una aplicación rigurosa de la reforma educativa... Y una mayor inversión en el capital físico y humano del país debe complementarse con políticas que aumenten la productividad. Y lo más importante: es necesario corregir de una vez por todas las distorsiones inducidas por las políticas que siguen fomentando el sector informal de la economía .