Por su edad -23 años- y su vocación aventurera, bien podría considerársele como un nini, el terrible acrónimo inventado en el calderonismo para describir a la generación de jóvenes sin oficio ni beneficio. Pero Dominic Bracco supo llevar su gusto por la música y los videos a terrenos más productivos.

Acaba de publicar en la revista Wired el producto de dos años de viajes intermitentes a Ciudad Juárez, Chihuahua. Antes, las imágenes tomadas por este fotoperiodista -graduado en la Universidad de Texas en Arington- aparecieron en publicaciones tan prestigiadas como The Wall Street Journal, The Washington Post y The New York Times Magazine.

Unas y otras evidencian -sin dramatismos o escenas sangrientas- una práctica impoluta del mejor oficio del mundo. Un ejercicio seguro de la profesión periodística en una de las ciudades más violentas del orbe. Una zona de guerra .

Bracco es chilango y habla español con un sutil acento. Por razones de seguridad no revela su domicilio exacto. Y de igual forma tomó las debidas precauciones: sólo viajó a Ciudad Juárez cuando tuvo una asignación de sus clientes o realizó sesiones para la integración del portafolio Fotografiando la vida y la muerte en Juárez (que también puede verse en http://www.primecollective.com/bracco/).

Desde sus primeras incursiones recurrió al mismo fixer, quien lo adentró en los barrios más marginados de la urbe maquiladora. Siempre que su presupuesto se lo permitió, rentó un coche, pero no en una agencia, sino a lugareños. Quiso esquivar la atención de dealers o sicarios, pero a veces no tuvo tanta suerte. Los cacharros a menudo se descomponían... Así, pasó largas horas en la Díaz Ordaz y pudo conocer a Los Novenos, una de las pandillas más numerosas (y peligrosas) de la ciudad.

Casi nunca previno a sus contactos de que viajaría a Ciudad Juárez. Evitaba llamarles por teléfono. Llegaba. Simplemente llegaba a hacer periodismo. Quiero que una audiencia estadounidense observe mis fotos y vea cómo está viviendo la gente en la frontera , dijo Bracco a Jakob Schiller, de Wired, como resultado de las políticas estadounidenses y la corrupción mexicana, y asuma alguna responsabilidad .

Los personajes de sus fotografías no son policías ni junkies, ni madres solteras, ni políticos. Son muchachos de entre 14 y 24 años. Ellos son la generación del libre comercio , dice, son un efecto directo de la negligencia social y la prueba de que la globalización es un fracaso .

Los ninis. Un subproducto de la guerra contra las drogas -enfatiza el fotoperiodista- y el blanco de los cárteles que buscan reclutarlos. En Ciudad Juárez, Bracco supo que los chavos reciben el equivalente a una semana de salario de las maquiladoras por llevar a cabo un asesinato.

Mostrar el rostro de los jóvenes de Ciudad Juárez le permitió acceder a una beca del Centro Pulitzer. Ahora, asociado con la periodista Sandra Rodríguez Nieto, de El Diario de Ciudad Juárez, está construyendo un estudio de caso multimedia que podrá convertirse en libro sobre la generación del TLC. Sobre los ninis de Juárez.

EFECTOS SECUNDARIOS

VERSUS MÉXICO. Jorge G. Castañeda salió al paso de la versión del gobierno federal, que ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos trató de acreditar que ya cumplió la sentencia de ese organismo, que urge al Estado mexicano a restituir el derecho del excanciller foxista de postularse como candidato independiente en las elecciones del 2006. Antier, la CIDH convocó a las partes a una audiencia privada de supervisión de cumplimiento de la sentencia y la representación de la parte demandada sorprendió por su voluminosidad: iban funcionarios de la SRE, Segob, Presidencia y extraña, indebida e incomprensiblemente, tres funcionarios del Tribunal Electoral. Los abogados Fabián Aguinaco, Gonzalo Aguilar Zínser y Santiago Corcuera -en representación de Castañeda- sostuvieron que siguen vigentes los obstáculos a la protección judicial en materia electoral para los mexicanos, y que la litigomanía de la administración calderonista busca impugnar todas las sentencia nacionales o internacionales contrarias a su punto de vista. Para variar, el gobierno actual tergiversa las cosas y, entre medias verdades y mentiras, dificulta el esclarecimiento de la situación y el cumplimiento de la sentencia de la CIDH , sostuvo Castañeda.

LA OTRA VERSIÓN. Derivado del tema central abordado ayer en este mismo espacio, la vocera del gobierno federal, Alejandra Sota Miraflores, remitió una carta a El Economista para rechazar que empleados de Los Pinos hayan esparcido rumor alguno sobre el estado de salud del gobernador de Aguascalientes, Carlos Lozano de la Torre, o que personal de su oficina haya realizado estas acciones antes, durante o después de la reciente visita de Felipe Calderón Hinojosa a esa entidad.

Es falso que -como especula Aguirre- exista un plan orquestado desde altas esferas gubernamentales para desgastar a la oposición . Una lectura más detenida del texto en comento habría evitado que la Coordinadora de Comunicación Social de la Presidencia atribuyera incorrectamente- especulaciones o falacias a este autor. Me sorprende el tono de la misiva de la funcionaria federal. La información publicada fue reporteada y verificada exhaustivamente.