Aunque la memoria histórica en nuestro país tanto para el pasado político como para el económico es nula, los lectores de cierta edad recordarán las crisis de fin de sexenio o de sexenio entero, donde el futuro lucía tenebroso a pesar de que líderes iluminados como López Portillo nos pronosticaban el paraíso, el peso se colapsaba, los empleos desaparecían y los que sabían y podían se apresuraban a deshacerse de sus pesitos para enviar sus capitales en dólares a algún banco estadounidense.

Como los europeos no han estado acostumbrados a esta situación, no han reaccionado tan rápido como los mexicanos para poner a salvo su dinerito.

Después de múltiples conferencias decisivas de los líderes, la situación sigue empeorando tal como desde hace ya ¡cuatro años! los analistas serios, sin intereses de parte y mala fe y que sí tienen sentido común y conocen la historia, habían pronosticado.

En las últimas semanas parece que ya les cayó el veinte a muchos habitantes de España, Italia, Portugal y por supuesto Grecia. Éstos son los países donde Alemania ha impuesto la austeridad a rajatabla pensando que la población estaría orgullosa y feliz de reducir el déficit a costa de su empleo y nivel de vida.

En México se cambiaban pesos por dólares pero: ¿cómo es la situación en el área euro donde todos utilizan la misma moneda? La paradoja consiste en que no es lo mismo un euro en la zona sur que en Alemania, ya que el riesgo es muy diverso en cada país.

El mecanismo para el movimiento de capitales (fugados y para intercambios comerciales) es el siguiente: si alguien desea mover sus euros de un banco X del sur de Europa a Alemania puede hacerlo, ya que el área es una unión monetaria y sería ilegal impedirlo.

El banco X compensa el retiro pidiendo a su banco central que le cubra el monto del retiro. El banco central de ese país, a su vez, utiliza el sistema de pagos llamado Target2, el cual le cubre los euros retirados financiado por el Banco Central Europeo (BCE). En la realidad la cuenta Target2 está financiada por los países a los que huye o se transfiere el dinero vía el banco central del que los recibe y que se vuelve el acreedor.

Como la mayoría del dinero tiene a Alemania como destino, el Bundesbank es el que financia la fuga de capital de los países del sur. Esto sería divertido si no significara que el desbalance intraeuropeo crece entre países, ya que en el balance global europeo Alemania es un acreedor gigantesco y si hay un estallido de la zona euro nadie le cubriría el monto al que es acreedor.

El BCE súbitamente descubrió el riesgo en aumento para su balance y se empieza a preocupar del desbalance del Target2, que origina una fragmentación por país del balance en euros de los bancos, compañías, etcétera. Irónicamente, este descubrimiento ocurrió cuando los analistas alemanes se dieron cuenta del mecanismo de transferencia y sorpresa, y percibieron que el riesgo alemán es gigantesco. Esto sin contar que un colapso del sur europeo cortaría el superávit comercial alemán dañando a su industria.

¡Alemania es ya acreedor de 800,000 millones de euros sólo en el sistema Target2! Si los ciudadanos de sus deudores siguen transfiriendo su dinero a Alemania, veremos que la línea verde subirá y subirá. ¿Y después? Alemania ya es vulnerable al colapso del euro y lo será aún más en el futuro.

Grecia está condenada haga lo que haga pero: ¿Otros países como España? Para los entusiastas que piensan que el mercado es el dios moderno, lo sucedido esta semana los volverá ateos.

Es increíble que una noticia tan previsible como el colapso de los bancos españoles, la insolvencia de las regiones de España y la negativa del BCE de proveer el dinero al gobierno español para el rescate de Bankia se haya tomado como sorpresivo. Si con esas noticias los españoles no sacan su dinero, pues es que quieren perderlo. Sin embargo, si lo hacen: esta gráfica de SoberLook.com muestra los cambios trimestrales de los depósitos reales (excluyen los de banco a banco) en los bancos españoles y alemanes.

En consecuencia, los bancos cada vez tienen menos capital y su déficit es del orden de 3 billones de euros (1 billón = un 1 con 12 ceros). Todo el fondo de contingencia, que tendría servir como un firewall en casos extremos, debería utilizarse para que el sistema bancario funcione normalmente.

En resumen, es tal la cantidad de dinero entrando a Alemania que la tasa que pagan los bonos alemanes se ha colapsado. El bono de 10 años paga 1.21%, un récord para la posguerra.

Además de la fuga de capitales intraeuropea, también la hay de capitales a Estados Unidos y al Reino Unido. La tasa del Treasury a 10 años es de 1.57%, un récord en 66 años y bajando. Con los bancos europeos sin capital y obviamente sin otorgar crédito, las compañías han estado demandado financiamiento en dólares. Esto ha generado un dólar muy demandado y ha provocado la devaluación del euro y otras monedas respecto del dólar.

En México el dólar ha llegado a 14.50 pesos. Además un factor que ha influido en nuestro caso es la caída tan pronunciada del precio del petróleo de cerca de 10% en el mes. Esta caída sólo refleja la expectativa de una fuerte desaceleración económica global cuya causa principal es la situación europea que ha llegado a este punto por la incompetencia, soberbia y egoísmo de los gobiernos europeos. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿es la austeridad una virtud?

Depende del momento. Ciertamente el 2012 no lo es y conviene no ser austero.

*Esteban Martina es doctor en Física en la UNAM. Su interés principal ha sido la valuación y análisis de riesgo de activos financieros, especialmente opciones y otros derivados. Actualmente es socio director de PRO Consulting.

Comentarios y sugerencias en: [email protected]