La adquisición pública de medicamentos representa un buen ejemplo de los errores que pueden ocurrir cuando se desconoce la operación de los mercados. Aunque es cierto que la coyuntura de la Covid ha afectado a la cadena de abastecimiento, de insumos y productos, a nivel internacional, las causas últimas de la situación de desabasto y carestía en la compra estatal de los productos obedece a circunstancias ajenas a la pandemia. A continuación se mencionan algunas.

En primer término, ha habido una errónea implementación de algunas de las recomendaciones de la OCDE en materia de compra pública. Hace poco más de 15 años, se establecieron mecanismos de colaboración entre el IMSS, la OCDE y la anterior autoridad de competencia, la Cofeco, que tuvieron como resultado la aplicación de diversas recomendaciones emitidas por el organismo internacional, para mejorar la eficacia de los procedimientos de licitación de medicamentos del instituto de salud.

Las recomendaciones de la OCDE fueron de gran utilidad para ordenar el proceso de compra y detectar comportamientos anticompetitivos, como el que ocurrió de manera repetida entre 6 empresas en relación con la adquisición de insulina y sueros por parte del IMSS. Sin embargo, la implementación de una política de consolidación de adquisiciones se realizó sin reflexionar sobre las repercusiones en materia de concurrencia a los procesos de licitación. La consolidación de compras debilita los incentivos para la colusión, pues afecta las posibilidades de obtención futura de beneficios para las empresas que intentan coludirse, pero reduce la participación de estas, pues son pocos los grupos con capacidad para garantizar el abastecimiento de grandes volúmenes de medicamentos.

En segundo lugar, se ha desatado una persecución contra los distribuidores de medicamentos, quienes han sido considerados por el actual gobierno como especuladores cuyo trabajo no aporta valor. Los responsables de la compra pública desconocen que la distribución resulta fundamental para lograr la entrega de medicamentos en las unidades médicas que lo requieren en el momento preciso. Asimismo, los distribuidores garantizan el adecuado manejo de los inventarios y la preservación de los productos. Más importante aun, los distribuidores son quienes tienen la capacidad de acopio de medicamentos en los volúmenes requeridos en las licitaciones. Su exclusión ha sido acompañada por una participación directa de los laboratorios en los procedimientos de compra insuficiente para garantizar el abasto.

Un tercer elemento es la contratación de la ONU, a través de UNOPS, para realizar la compra consolidada, multianual, internacional, de la mayor parte de los medicamentos requeridos por el gobierno federal, para lo cual se reformó la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, para exceptuar de la aplicación de la Ley a modalidades de contratación con organismos intergubernamentales internacionales. Esta medida fue acompañada de la emisión de acuerdos del Ejecutivo, que simplificaron al extremo los requisitos para obtener registro sanitario a productos del extranjero, en clara discriminación a la producción nacional. Estas medidas incluso fueron omisas respecto del respeto a patentes vigentes en el territorio nacional. El acuerdo con UNOPS excluyó la distribución y ha sido un fracaso, al no lograrse ejercer ni la mitad del presupuesto asignado. Está pendiente realizar una evaluación del mecanismo, a fin de verificar si efectivamente la política ha permitido ahorros.

Estas medidas, entre otras, han reducido la participación de agentes económicos en las licitaciones, encarecido algunas compras, afectado la capacidad productiva de la industria nacional y, sobre todo, impedido el abasto suficiente y oportuno a muchos miles de mexicanos.

Para resolver esta situación se requiere que quienes diseñan políticas públicas, estudien con rigor técnico el funcionamiento de las industrias. Solo de esta manera se identificarán adecuadamente las posibles irregularidades en la operación de los mercados que resultan del comportamiento indebido de las empresas y se implementarán soluciones para atender problemas reales.

*Consultor de Ockham Economic Consulting, especializado en competencia económica y regulación y profesor universitario.

@javiernunezmel

Javier Núñez Melgoza

Consultor

Competencia y Mercados

Consultor en Competencia Económica y Regulación, además es profesor universitario.

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