De vuelta a casa, el embajador de México en Alemania, Francisco Nicolás González, tendrá la oportunidad de reencontrarse con su antiguo condiscípulo de la carrera de Economía y antiguo compañero en las aventuras de la grilla estudiantil, José Antonio Meade Kuribreña.

Ambos se matricularon en el ITAM a finales de los 80 y en 1990, formaban parte de la directiva del Consejo de Alumnos. Pancho González había participado, como número dos, en la planilla que presidía el administrador Jaime Gutiérrez Casas y se le ocurrió consolidar un bloque de economistas que en el siguiente ciclo compitiera por la dirigencia estudiantil.

Tenía a los mejores de su lado. José Antonio Meade y Luis Videgaray eran populares entre los itamitas, principalmente por su desempeño académico y por su entusiasmo por los temas políticos. En casa del primero -hijo y sobrino de destacados economistas al servicio del régimen priísta- a menudo tenían lugar tertulias a las que acudían muchos de los profesores y alumnos que dos décadas después llegarían a altos cargos gubernamentales.

Allí fue donde el grupo que buscaría representar a los estudiantes del ITAM tomó forma. La planilla llevaría el nombre de Innovación. Movimiento hacia la acción, pero el hambre de poder dominó a sus promotores y, al final, se impusieron los que entonces eran más cercanos a Gutiérrez Casas.

Luis Miguel Montaño y Ernesto Cordero encabezaron al grupo. Y un año después, Videgaray -como Presidente- y Meade llegaron al Consejo de Alumnos. Era 1992.

El historial de estos exalumnos distinguidos del ITAM volvió a repetirse tres lustros después: los especialistas en matemáticas llegaron al poder político primero que los economistas. Pero éstos -quienes al paso de los años convirtieron su amistad en una alianza política a prueba de cualquier tironeo o ideología- lo ejercerán a plenitud, con más experiencia y madurez que sus antecesores. En el sexenio calderonista, los economistas del ITAM dominaron las estructuras hacendaria y agropecuaria del gobierno federal. Ahora, además, controlarán la política exterior. ¿Habrá un proyecto transexenal en ciernes?

A saber. Lo cierto es que este grupo compacto, en el que Meade y Videgaray son pares, absorbe una tarea que se antoja titánica: situar a México entre las economías más desarrolladas del mundo.

Meade, quien llegó a la Secretaría de Hacienda después de haber pasado por la Oficina de la Presidencia y la Secretaría de Energía, construyó junto con Luis Videgaray -Presidente de las Comisión de Presupuesto en la anterior Legislatura federal- los últimos dos paquetes económicos de la administración calderonista.

En gran medida, ambos hicieron posible que el nuevo gobierno arrancara con finanzas públicas sanas, inflación controlada, un crecimiento que duplica el promedio de la OCDE, un sistema bancario bien capitalizado, una red de acuerdos comerciales con 44 países y un ambiente de negocios significativamente mejorado.

Justo en un momento en que las empresas trasnacionales están buscando mercados y plataformas de inversión en la desaceleración de los países desarrollados y, precisamente, cuando los costos de producción en China están comenzando a subir, México tiene que aprovechar esta combinación de fortalezas y circunstancias para crecer de manera sostenida y terminar con la pobreza. Paradojas de la transición: sólo hasta que la embajadora Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, rechazara hacerse cargo de la Cancillería -aunque quiso, Patricia Espinosa nunca tuvo oportunidad de ser ratificada- se abrió la ventana de oportunidad que proyectará a Meade y Videgaray hacia el 2018.

EFECTOS SECUNDARIOS 

DIPLOMÁTICOS. Hoy arranca la reunión anual de embajadores y cónsules de México, un cónclave que acumula 24 años y que en esta ocasión será seguido por el foro México 2013, convocado por la OCDE, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. El Salón Morelos de la sede principal de la Cancillería será donde se congregue el cuerpo diplomático en pleno.

La reunión iniciará con el primer discurso de Meade Kuribreña ante los embajadores y cónsules mexicanos. Será la única actividad abierta a los medios de comunicación. Enseguida arranca un panel sobre el rol de México en la globalización, con la participación confirmada del secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría, del consultor Gabriel Guerra Castellanos y del director general de Cinépolis, Alejandro Ramírez; modera Andrés Rozental.

Al mediodía tendrán lugar las presentaciones de los secretarios de Hacienda, Luis Videgaray; de Economía, Ildefonso Guajardo, y de Turismo, Claudia Ruiz Massieu, quienes después responderán a las preguntas del cuerpo diplomático. Por la tarde, el secretario de Educación, Emilio Chuayffet, y el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Rafael Tovar y de Teresa, ofrecerán sendas presentaciones.

Mañana, después del desayuno, los gobernadores Guillermo Padrés, de Sonora; César Duarte Jáquez, de Chihuahua, y Graco Ramírez, de Morelos, debatirán sobre diplomacia federativa y parlamentaria .

Y los trabajos finalizarán con las presentaciones del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y del procurador Jesús Murillo Karam. A las 2 de la tarde, el presidente Enrique Peña Nieto sostendrá un almuerzo de trabajo con los embajadores y los cónsules.