La economía del mundo se perfila a una buena recuperación más pronto de lo que se esperaba. En particular, EU alcanzará los niveles que tenía antes de la pandemia este mismo año probablemente a partir de julio. Esta circunstancia beneficiaría a nuestro país debido a la importante integración comercial con nuestro vecino del norte. La buena expansión económica internacional, sin embargo, será dispareja. Serán los países desarrollados encabezados por EU los que primero alcanzarán los beneficios de la recuperación. Para el caso de las naciones con menos capacidades podemos esperar que sea hasta el mediano plazo cuando se vayan alcanzando los niveles de crecimiento y bienestar previos a la pandemia. Lo que preocupa realmente es la condición de las naciones marginadas y pobres quienes no sólo no verán avances económicos, sino que sus habitantes estarán en menos posibilidades de obtener lo básico para subsistir. Los seres humanos que tenemos la oportunidad de vivir en un país como México que tiene herramientas para recuperarse, debemos de agradecer lo que tenemos y hacer conciencia que en el mundo e incluso dentro de nuestro país, hay aún mucho dolor y marginación.

Para el caso de EU, se espera un crecimiento impresionante del 6.5% luego de haber caído 3.5% durante la pandemia y cuando su promedio de crecimiento en los últimos 10 años ha sido del 2.4%. Para una economía del tamaño de la norteamericana es mucho, llevará al resto del mundo a un empuje importante debido al alto consumo de bienes y servicios que demandará de buena parte de los países. Nuestro país como vecino, socio comercial y tercer proveedor de EU recibirá buena parte del impulso por esta razón. No obstante, estamos obligados a construir elementos adicionales para crecer y ayudar a la mayoría de los ciudadanos lo que incluye promover más inversión tanto de gobierno como de los particulares y, principalmente, un sistema más equilibrado de aplicación de justicia orientado a la defensa de los derechos humanos y un completo equilibrio entre el acceso a la justicia comenzando por las mujeres. En efecto, desarrollo económico no sólo es crecimiento y altos niveles de ingreso de unos cuantos que ayudan al promedio sino la garantía de la aplicación plena de la justicia igualitaria para todos. La mayoría de la economía del mundo incluida la mexicana va a crecer empero, la pandemia nos deja la lección de que aún existe mucha desigualdad y que ésta no sólo se mide en términos económicos sino también en temas de justicia, ética y equidad social.

Carlos Alberto Martínez

Doctor en Desarrollo Económico y Derecho

AUCTORITAS

Profesor en la Universidad Panamericana, Ibero y TEC de Monterrey. Ha trabajado en el Banco de México, la Secretaría de Hacienda, en Washington, DC y en la Presidencia de la República. Actualmente estudia el doctorado en Filosofía con investigaciones en el campo de la ética y la economía. Autor de libros en historia económica, regulación financiera y políticas públicas.

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