En este espacio se ha discutido sobre los diversos retos que enfrenta la producción sostenible de alimentos a nivel mundial y la necesidad de generar estrategias efectivas para atender de una manera integral los diversos problemas encontrados en las diferentes regiones del mundo, para alcanzar niveles positivos de seguridad alimentaria.

La e-agricultura, concepto adoptado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por su sigla en inglés), conceptualiza la utilización de las diferentes Tecnologías de Información y Comunicación (TICs) para el desarrollo agrícola sostenible y la seguridad alimentaria.

La FAO tradujo el concepto en una plataforma virtual de conocimiento (e-agriculture.org), mediante la cual una comunidad de alrededor de 8,000 miembros, de 160 diferentes países, colabora con experiencias y casos exitosos de implementación de las TICs en los procesos productivos en el sector rural.

Las TICs son una valiosa herramienta para fomentar el desarrollo agrícola y rural, debido a que su dinamismo, adaptabilidad y escalabilidad permiten la implementación de proyectos innovadores, de amplio impacto y resultados tangibles. El rol integrador es innegable.

Por ejemplo, en Tanzania, el proyecto Red de Alerta Temprana Digital permite a los usuarios de telefonía celular identificar los primeros síntomas de enfermedades y plagas en la yuca, cultivo de alto valor en la región. Esta aplicación posibilita capacitar a los usuarios sobre cómo identificar tempranamente plagas, mientras que permitió al Estado mapear los brotes y diseñar programas focalizados de erradicación.

En México, existe un proyecto en el norte de país de utilización de sensores infrarrojos para un mejor manejo de nitrógeno en plantaciones de trigo, disminuyendo costos y presiones ambientales en el suelo.

En Chile, se implementó la Plataforma de Información Móbil, cuyo objetivo es proporcionar a los productores información focalizada sobre precios, perspectivas climáticas, innovaciones tecnológicas, plagas y, en general, información relevante para la actividad productiva, a través de medios electrónicos, como celulares, correo electrónico y sitios especializados.

Como éstos, existen numerosos casos con potencial. Para ello es de fundamental importancia promover una cultura de innovación tecnológica que permita hacer frente a las diversas problemáticas que enfrenta el sector rural de nuestro país.

México cuenta con un gran capital humano y tecnológico, ambiente inmejorable para capturar las muchas iniciativas del sector.

Las tecnologías de información se encuentran cada vez más cerca de nosotros, es momento de capitalizar los esfuerzos hacia un desarrollo rural sostenible e incluyente.

*José Renato Navarrete Pérez es especialista de la Subdirección de Investigación Económica. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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