La instrucción de la cúpula panista fue tajante: en el nombramiento del gobernador interino de Colima, era imprescindible hacer valer la mayoría. El mandato constitucional daba al gobernador saliente, Mario Anguiano, la facultad de proponer una terna para designar al que ocuparía el cargo, mientras se repone la elección anulada por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

La noche del jueves 29, el PAN y el PRI jugaban un juego de vencidas a punto de expirar el plazo legal para que los 25 diputados del Congreso local se erigieran en Colegio Electoral. El tricolor quería que el ex secretario de gobierno y ex coordinador de campaña, Rogelio Rueda, asumiera las riendas. El PAN quería someter a votación otra terna, que encabezaría la presidenta de la Legislatura, Martha Sosa Govea.

Era un juego de suma cero. ¿Y una negociación en buena lid? En la Secretaría de Gobernación, el PRI había propuesto un plan B y que el interinato fuera ocupado por Omar Magaña Ceballos, actual delegado de Banobras en la entidad. Simultáneamente, había tramitado una demanda por la inejecución de la sentencia, que obligaba a los legisladores a nombrar a la brevedad al sustituto de Anguiano.

Por diseño constitucional, los 25 diputados tenían cinco días para designar al interino. El plazo expiraba a la medianoche pero la representación priista ya no estaba en la mesa. Entonces vino un fallo del Tribunal, que ordenaba a Sosa Govea a convocar inmediato y sin exceder el plazo legal , para elegir entre las personas propuestas de la terna presentada por el PRI.

La dilación de la directiva del Congreso colimense parecía deliberada. Ese jueves de locura, había convocado a una sesión ordinaria, cuya orden del día sólo contemplaba la elección de la Mesa Directiva. Sosa ex alcaldesa de Manzanillo había puesto a la entidad al borde una crisis de gobernabilidad. Es que resulta inconstitucional que se partidice el nombramiento del interno , justificaba la panista, el pasado martes 27. Limitar esa facultad a un solo grupo no aplica para la realidad de Colima , agregó.

Y es que la renovación de los poderes estatales decretada por el mandato popular en los comicios del pasado 7 de junio modificó radicalmente la correlación de las fuerzas políticas: de los 25 diputados al Congreso de Colima, sólo 10 respondían al gobernador Anguiano (ocho de la bancada priista, uno del PVEM y uno de Nueva Alianza), mientras que la coalición legislativa formada por el PAN, el PT y MC controla el Poder Legislativo.

Esa postura era un boicot no declarado a la unción del rector de la Universidad de Colima, José Eduardo Hernández Nava, quien junto con y el notario Ramón Pérez Díaz, ex presidente del Tribunal Superior de Justicia, completaban la terna. El académico contaría con el apoyo del grupo político del ex gobernador Fernando Moreno Peña, mientras que Rueda Sánchez tendría el visto bueno del mandatario saliente.

Sosa Govea no predicó con el ejemplo y recibió en su despacho a integrantes de la Coordinador Estudiantil Universitaria un grupo disidente de la Federación de Estudiantes , quienes públicamente rechazaron la inclusión de Hernández Nava en la terna y también rechazaron su permanencia como rector de esa institución educativo.

La mayoría panista había previsto el peor escenario no jurídico: que las bases priistas impidieran la instalación del Colegio Electoral. Y fuera de la orden del día, en el pleno de la Legislatura local estableció el horario del poder: el sábado 31, en sesión ordinaria, sería electo el gobernador interino, quien tomaría posesión el domingo 1 de noviembre. ¿Dónde? En el recinto parlamentario o en cualquiera de las ocho sedes de los gobierno municipales... gobernados por el PAN.

Sosa Govea denunció públicamente que 24 minutos antes de la medianoche, en la oficialía de partes fue recibida la notificación de la excitativa judicial para cumplir la sentencia. Prácticamente era imposible cumplir con el tiempo especificado , definió. ¿Desacato o irresponsabilidad?

El Colegio Electoral finalmente quedó instalado al mediodía del viernes 30. Y la terna finalmente fue la que propuso el PRI. Con la abstención de la presidenta de la mesa directiva, el pleno eligió por unanimidad a Pérez Díaz.

El dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya, no desactivó este plan hasta que recibió la información de lo que podría ocurrir si Sosa Govea mantenía su postura: que la minoría priista invocara la aplicación del artículo 100 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo, cuyo párrafo tercero dice textualmente: ...Quien venga fungiendo como secretario general de Gobierno asumirá el despacho del Poder Ejecutivo hasta en tanto el Congreso designe gobernador interino o sustituto o el provisional . Rafael Gutiérrez Villalobos habría quedado al frente de la entidad.

El decreto aprobado por los legisladores colimenses, el viernes 30, estipula que el interinato se extingue el próximo 18 de enero del 2018. Pero las fuerzas políticas aún no acuerdan la fecha en la que habrán de celebrarse las elecciones extraordinarias. Por lo pronto, el ex gobernador Arnaldo Ochoa volverá al poder, ahora como secretario de Gobierno. Y Rogelio Rueda Sánchez como dirigente del PRI estatal.

Ahora viene la reposición de los comicios para gobernador. El PAN tratará de construir una coalición el PRD y MC, entre ellas , lo que abre la posibilidad de que otros aspirantes compitan por la nominación. En esa lógica, Leoncio Morán quien hace 12 años fue candidato del PAN y en los pasados comicios compitió bajo las siglas del partido naranja emerge como una opción ganadora... en caso de que Jorge Luis Preciado no pueda volver a competir.

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