Tan cerca de regresar a Los Pinos, pero tan lejos de concretar el principio de la unidad , la cúpula panista disputa por los espacios de influencia, palmo a palmo. Los acuerdos entre las principales fuerzas políticas llevarán a un panista a la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, para el segundo año de la LXIII Legislatura, que arrancará en septiembre próximo. Y Roberto Gil Zuarth entregará la presidencia del Senado a un priista, muy probablemente a Raúl Cervantes.

Casi al mismo tiempo de la reanudación de los trabajos del Congreso federal ocurrirá la instalación de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, en la que coincidirán Gil Zuarth y Santiago Creel Miranda. Ambos serían los panistas con mayores credenciales para encabezar a ese órgano parlamentario, aunque con la cuarta bancada, sus posibilidades son escasas.

El senador tiene la opción de encabezar la bancada , desliza un alto funcionario partidista, consultado sobre estos temas. ¿El grupo parlamentario en el Constituyente? Es una posibilidad, pero ¿acaso no le ven espolones para coordinar a la bancada en el Senado? .

Esas decisiones son competencia por mandato estatuario del presidente del CEN del PAN, Ricardo Anaya. Habrá quienes opinen a favor de uno y otro. Y habrá quienes, como el diputado federal Eukid Castañón Herrera, por escrito manifiesten su interés de ser postulado al cargo.

Expresidente del Congreso de Puebla y exintegrante del gabinete moreno-vallista, Castañón Herrera presume tener el respaldo de 25% de la bancada, compuesta por 109 legisladores. Otro segmento de similares dimensiones, también por escrito, respalda las aspiraciones del expresidente panista, Gustavo Madero Muñoz.

Reconocido por tirios y troyanos, Madero Muñoz tiene a su favor la experiencia como senador y su labor negociadora en el Pacto por México pero, sobre todo, el acuerdo tácito con Ricardo Anaya para alcanzar una posición de relevancia en este trienio. Pero en este tramo, con la mira puesta en el 2018, ahora le critican su cercanía con Rafael Moreno-Valle e indican que su vinculación con los moches de la anterior bancada que mancharon la gestión de Luis Alberto Villarreal y Jorge Villalobos minaría la autoridad moral del PAN en un tema toral: el combate a la corrupción. Por lo demás, muchos consideran que su verdadera intención está en su natal Chihuahua, como un poderoso funcionario en la administración, de Javier Corral.

Lo que necesita Anaya es un pararrayos, no alguien que genere enconos o desprestigio , definen. La lista de prospectos para encabezar la Mesa Directiva de San Lázaro, a partir del 1 de septiembre, es larga: además de Castañón y Madero figuran (en estricto orden alfabético): Javier Bolaños, Marko Cortés, Carlos de la Fuente, Federico Döring, Cecilia Romero y Jorge Triana. En juego, la gobernabilidad de la bancada, sin duda, pero a estas alturas del sexenio, todos tienen la mira puesta en el 2018. Por eso, la preparación de cuadros y amarres previos a la nominación del candidato presidencial son factores que pesarán en la decisión del jefe nacional del PAN.

Cortés ya expresó públicamente que su deseo es seguir al frente del grupo parlamentario. Y entre priistas y perredistas tienen la convicción de que las opciones más viables son encarnadas por Döring, quien funge como coordinador de bolsillo y en la anterior Legislatura estuvo al frente de la bancada panista en la ALDF , y Triana, quien preside la Comisión de Régimen, Reglamentos y Prácticas Parlamentarias.

Ambos representan al PAN-CDMX, aunque no pertenecen a la corriente mayoritaria en la capital, que encabezan Jorge Romero y Mauricio Tabe. Y aunque Döring tiene interlocución con los priistas que controlan San Lázaro, su inclusión en el grupo de diputados que irá al Constituyente le resta posibilidades. Triana, en más de un sentido, es un liberal: públicamente se ha manifestado a favor del uso de la mariguana lúdica, el matrimonio igualitario y, por supuesto, las alianzas entre partidos.

En un segundo plano aparentemente figuran el vicepresidente de la Mesa Directiva, Edmundo Javier Bolaños, y el legislador neoleonés Carlos de la Fuente. El primero, un morelense de ultraderecha que, al oponerse a temas como el aborto, adopta doctrinas tradicionales del PAN, pero que en el 2014 experimentara un escándalo en su estado natal por presuntos vínculos con el crimen organizado. El segundo, un plan emergente de salida salomónica ante una contienda en la que predominan oposiciones y se carece de apoyos.

Para el segundo año de sesiones de la LXIII Legislatura del Congreso de la Unión, hay una agenda sobrecargada. Además de la recepción del IV Informe del Ejecutivo federal y del Paquete Económico para el 2017, en San Lázaro esperan resolver los pendientes de la reforma al sistema penal, los nuevos ordenamientos en materia de justicia laboral y las dos iniciativas peñistas, sobre la legalización de la mariguana terapéutica y del matrimonio igualitario.

Parlamentarios de las principales fuerzas políticas no descartan que también sean tramitadas sendas enmiendas a las legislación electoral y educativa, vigentes.

EFECTOS SECUNDARIOS

AVANZADOS. Dentro de una semana, en el WTC de la Ciudad de México, se llevará a cabo Convergencia Show, la expo-convención especializada en telecomunicaciones. La anfitrionía corre a cargo de la Asociación de Telecomunicaciones Independiente de México (ATIM), que agrupa a 54 concesionarios en 25 estados del país.

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