La cuesta de enero para los mexicanos se aderezó con un nivel inflacionario relativamente alto. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una tasa anual de 4.05% en el primer mes del año, superando la tasa objetivo establecida por el Banco de México para 2012, de entre 2 y 4 por ciento.

La inflación observada en enero fue la más elevada desde diciembre de 2010, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Como le comentaba en artículos anteriores, la sequía que azota al país es uno de los verdugos que más afecta a su bolsillo actualmente.

Tan sólo el nivel de precios de los productos agropecuarios mostró una tasa anual de 7.37%, la más elevada desde marzo de 2010. Entre los alimentos que más presionaron su poder adquisitivo destacaron el tomate verde, que aumentó 76.76% en los últimos 12 meses, la calabacita 28%, la guayaba 27.58%, el huevo 21.69% y el chile serrano 18.52 por ciento.

Todo indica que las presiones inflacionarias continuarán a la alza en los próximos meses, al menos así lo esperan los analistas económicos.

En enero, por tercer mes consecutivo, los especialistas del sector privado encuestados por Banco de México aumentaron su previsión del INPC de 3.69 a 3.79 por ciento.

La encuesta de expectativas que difunde Banamex refleja también un aumento en la inflación esperada para 2012, con una estimación que aumentó de 3.74 a 3.78 por ciento.