La seguridad es, sobra decirlo, el principal reto del país. Sin embargo, después de años en los que todos los indicadores delictivos empeoran, las políticas públicas fallan por no partir de los diagnósticos correctos. Las organizaciones de la sociedad civil, por fortuna, han realizado parte de la tarea de análisis. Un ejemplo es el estudio sobre homicidios en la Ciudad de México que presentó la organización México Evalúa. Es un análisis de la distribución espacial de homicidios en la capital, que llega a una conclusión simple: los homicidios en la capital (que crecieron 63% del 2012 al 2018) se concentran básicamente en ciertas zonas de la ciudad, con muy alta densidad poblacional y conflictividad social, así como en las zonas de muy baja población, donde los espacios son abiertos. En el resto de la ciudad la incidencia de homicidios es muy baja.

De acuerdo con los datos del estudio de México Evalúa, la comisión de tres delitos presenta un crecimiento constante y muy significativo en los últimos años en la capital. Robo a negocio sin violencia (subió de 100 incidentes por cada 100,000 habitantes en el 2014, a 166 en el 2017), robo a transeúnte sin violencia (de 35 casos por cada 100,000 habitantes en el 2014 a 71 en el 2017) y, de manera alarmante, homicidio, que pasó de alrededor de ocho casos por cada 100,000 habitantes en el 2014 a más de 12 en el 2017. La ciudad se mantiene por debajo del índice nacional, de 20.5 casos de homicidios por cada 100,000 personas, pero la mala noticia es que desde hace cuatro años crecen en la misma proporción que el resto del país. La ciudad vive una crisis de homicidios, mayor a la de finales de los años 90, cuando se presentaban 11 homicidios por cada 100,000 personas. El estudio modela variables con información de las AGEB (la mínima unidad geográfica definida por el Inegi) y encuentra que el fenómeno de homicidios de la ciudad tiene una alta concentración espacial y que las características del espacio urbano hacen que la violencia se acumule en ciertas zonas. La marginación (que no la pobreza) urbana y el hacinamiento son factores relacionadas con las zonas de homicidios. A nivel manzana, se presentan más asesinatos cuando se está cerca de una avenida principal, un bar, una estación de metro o, de manera contra intuitiva, un modulo de policía. Son menores cuando existe una tienda de conveniencia o una estación de metrobús.

La recomendación principal de México Evalúa es que la policía capitalina necesita construir capacidad institucional para actuar, con base en los datos, de manera georreferenciada para dar tiros de precisión en donde se concentran los delitos más graves.

Vidal Llerenas Morales

Político

Columna invitada

Licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), cuenta con una Maestría en Política y Gestión Pública por la Universidad de Essex, Reino Unido y un Doctorado en Administración y Gerencia Pública por la Universidad de York.