La Cofece hizo un estudio sobre el gas licuado de petróleo, también conocido como gas LP, combustible indispensable para la vida de los mexicanos, ya que se emplea para la industria, el transporte y la agricultura, pero sobre todo para la realización de labores cotidianas como la preparación de alimentos, calentar agua, entre otros usos domésticos. Debido a su poder calorífico (2.5 veces más alto que el gas natural), alta portabilidad y relativa eficiencia ambiental (sus emisiones contaminantes son menores comparadas con otros combustibles), muchos países —en especial las economías en desarrollo como México— han optado por el uso de gas LP en lugar de otros combustibles, tales como el queroseno o la leña. Por su importancia económica y social, en México el mercado de gas LP ha sido sujeto de una intervención gubernamental amplia, lo que históricamente impidió la constitución de un mercado eficiente.

Sin embargo, la reforma constitucional en materia energética planteó la posibilidad de transitar hacia un mercado competido. Como parte de la implementación de la reforma, durante el 2016 y el 2017, la industria del gas LP sufrió transformaciones significativas en la operación y estructura de los distintos mercados que integran su cadena productiva. Destacan la apertura del segmento de importación, la liberación de precios de gas LP al consumidor final y la modificación de la fórmula de los precios de venta de primera mano (VPM). Respecto al primero, como parte de la legislación secundaria de la reforma, se introdujo a partir del 1 de enero del 2016 la apertura del segmento de importación de gas LP a cualquier agente económico, lo que ha tenido como principal consecuencia un aumento significativo.

Esta sección presenta un resumen ejecutivo del contenido en este documento, que de ninguna forma pretende suplir el contenido del texto en su conjunto. Para una explicación sobre las áreas de oportunidad a mejorar en la cadena de valor del gas LP, se deberá consultar el documento en su totalidad. Sobre la liberación de precios, a partir del 1 de enero del 2017, se suprimió la regulación que establecía una segmentación del país en 145 regiones de precios máximos y se liberaron los precios de venta al consumidor, los cuales ahora se fijan por las condiciones de mercado. Finalmente, respecto al cambio de fórmula de los precios de VPM, es decir, los precios de la primera enajenación que realice Petróleos Mexicanos (Pemex) en territorio nacional a un tercero, la liberalización de los precios al público permitió que se modificara la fórmula de cálculo para vincular, a partir de enero del 2017, los precios de VPM a los precios de referencia internacional, lo cual permite que los precios de Pemex en el mercado mayorista reflejen de mejor manera las condiciones del mercado global —factor necesario para que se consolide el mercado del gas LP en México.

En conjunto, las modificaciones esbozadas en la reforma energética plantearon la introducción de un esquema de mercado con más competencia. Sin embargo, no se han observado los beneficios en precios asociados a la introducción de un esquema de economía de mercado. La industria de gas LP funciona como una cadena de valor conformada por diversos eslabones y actividades que comienzan en las plantas de producción o puntos de internación del producto al territorio nacional y culminan con las actividades para la venta al consumidor final. Debido a que cada eslabón de la cadena impacta la formación del precio final al consumidor, es necesario que todas las actividades de esta cadena se realicen en un entorno de competencia. En ese sentido, este documento se divide en cinco secciones principales, las cuales corresponden a cada eslabón de la cadena de valor de gas LP: i) producción e importación; ii) comercialización; iii) transporte; iv) almacenamiento, y v) distribución y expendio al público.

*Máster y doctor en Derecho de la competencia, profesor investigador de la UAEM y socio del área de competencia, protección de datos y consumidores del despacho Jalife& Caballero.