De llamar la atención es la participación de México dentro de la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI por sus siglas en inglés), misma que visionariamente fue lanzada desde 2017 en Davos y hoy es la gran impulsora de las investigaciones para acelerar la obtención de la vacuna que nos defenderá del virus epidémico.

Es un gran logro porque puede implicar muchos efectos favorables para nuestro país por donde se le vea. En principio, la influencia que México puede ejercer desde ahora vislumbrando el momento en que salga la vacuna efectiva -lo cual ojalá suceda en el transcurso del 2021- y acceder a ella e incluso fabricarla. Recordemos que aquí tenemos capacidad productora de vacunas y por qué no sumarla a la hora que se necesite fabricar los millones y millones de dosis de la versión antipandemia cuando se consiga.

Desarrollar una vacuna eficaz es caro; se estima que la de Covid costará no menos de 1,800 millones de euros y a la fecha ya han gastado la mitad. Justamente la CEPI está conjuntando esfuerzos mundiales públicos y privados para reunir esos recursos para que el mundo obtenga esa esperada vacuna segura y eficaz contra la pandemia más terrible de la historia moderna.

Por parte de México el Gobierno aportó en mayo medio millón de euros. Y seguro hay interés de empresas privadas, universidades y organizaciones sociales del país para colaborar.

Un aspecto relevante es la participación de científicos mexicanos; la SRE conformó un consorcio de destacados expertos que justamente tuvieron una segunda sesión con el secretario Marcelo Ebrar junto con representantes de las instituciones públicas y privadas participantes.

Lo interesante es que siendo un tema totalmente de salud, quien empuja y lidera la participación de México en CEPI no es la Secretaría de Salud, sino la de Relaciones Exteriores. Un punto más que evidencia la visión del canciller Ebrard, pues se ha dejado asesorar fuera de prejuicios ideológicos y no le asusta la colaboración público-privada como desafortunadamente sucede con otros miembros del gabinete actual.

Quien es su brazo fuerte en este esfuerzo es la subsecretaria Martha Delgado junto con el embajador de México en la ONU, Ulises Canchola.

México es el único país de Latinoamérica que tiene asiento en el consejo de CEPI -aunque también participa Brasil-, y desde aquí también gestiona la participación de otros países de la región.

Un aspecto más que llama la atención: quien coordina el grupo científico es una investigadora del Cinvestav IPN, la doctora Esther Orozco; es decir, en esta ocasión no es la UNAM la que lleva el protagonismo como en otros años. Y de hecho en el grupo hay más participantes del Instituto Politécnico que de la UNAM y de los Institutos Nacionales de Salud.

Con todo esto, es claro que la fuerza del canciller en el manejo de esta pandemia no ha estado solamente en las adquisiciones y negociaciones internacionales para conseguir equipo médico y ventiladores o en el manejo regional de la reactivación, sino que va mucho más allá.

Entre los científicos participantes en el grupo de expertos mexicanos en CEPI están: David Kershenobich (INCMNSZ), José Manuel Aguilar, Héctor Valle y Santiago March (Funsalud), Guillermo Torre (TECSalud), Javier Moctezuma Barragán (Fundación Gonzalo Rio Arronte), Rosa María del Ángel y Laura Palomares (IBT), Humberto Sosa (IPN), Teresa García Gasca (UAQ), Sonia Mayra Pérez Tapia (IPN), Alejandro Carballo (UABC), Jaime Berumen (Facultad de Medicina, UNAM), Juan Mosqueda Gualito (UAQ), Constantino López Macías (IMSS), José Luis Maravillas (RAI) y Julio V. Suárez (IPN), Cecilia Bañuelos (IPN).

El milagro de la pandemia

Algo positivo de esta pandemia es que la urgente necesidad ha obligado a activar hospitales que se habían quedado inconclusos en el olvido. Es el caso de los de Chetumal y Tulum que aceleradamente fueron terminados por la Defensa Nacional (Sedena) y abastecidos con equipo para el personal médico. Así también tuvieron que adaptarse otras clínicas en Cancún, Cozumel y Playa del Carmen, lo que permitió extender la capacidad y evitar que Quintana Roo se desbordara. A la fecha no se han ocupado más del 60% de las camas dispuestas para Covid.

Ahí el senador José Luis Pech es a quien le ha tocado hacer la coordinación con la Federación para que todo fluya.

Y todo parece indicar que será Quintana Roo, en particular Cancún y la Riviera Maya, donde se hará el plan piloto para la apertura de actividades turísticas en el país a partir del próximo lunes 8 de junio.

Twitter.com/MaribelRCoronel

[email protected]

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.