La semana pasada, 20 aspirantes a la candidatura presidencial del Partido Demócrata de EU sostuvieron dos grupos de debate con 10 participantes en cada uno. Comienzan a destacar las personalidades, habilidades, conocimientos y posturas, sobre todo de aquellos que parecería tienen las mejores posibilidades de obtener la candidatura. La mayoría son personas muy preparadas, con una visión de país y de sus problemas, con experiencia política y varios con rasgos carismáticos.

Trump, como el candidato para la reelección por parte de los republicanos, lleva una ventaja de salida y hasta ahora la ha sabido aprovechar muy bien.

El camino hacia la Convención Nacional Demócrata que designe a su candidato(a) es largo. Pero estos primeros debates permiten descubrir algunas características de los principales candidatos que ya han estado sujetos a encuestas. Biden, el exvicepresidente de Obama, es el mejor posicionado en las encuestas. Se desenvuelve generalmente con aplomo. Pero su discurso y posturas se basan en la plataforma de gobierno de Obama, lo que puede ser una desventaja. Durante el debate, Kamala Harris logró sacarlo de balance y ponerlo a la defensiva. A partir de ahí se desencajó. Kamala, de madre de la India y padre jamaiquino, fue la revelación del segundo grupo de debatientes. En todo momento demostró tener la firmeza para enfrentar sin temor al bully, y sus puntos de vista estuvieron sólidamente planteados. Proyecta confianza y es carismática. En el primer grupo destacó Elizabeth Warren, senadora por Massachusetts. Con un temperamento aguerrido; sabe bien lo que quiere y lo expresa con claridad y firmeza. Bernie Sanders tiene su base de seguidores y sus posturas se consideran “de izquierda”. No obstante, se le vio demasiado confiado y a ratos demasiado monótono.

Difícil reseñar a todos, pero después de esta ronda de debates, el consenso es que, entre los más probables, Harris y Warren fueron claramente ganadoras y Biden y Sanders perdedores. Claro, esto no es definitorio.

A Trump se le puede complicar la campaña. Kamala o Warren serían mejores candidatas que Hillary y con la misoginia de Trump cualquiera de ellas lo podría aniquilar enfrentándolo abiertamente, algo que Hillary siempre rehusó. Trump le teme a Biden, pues sabe que es sólido y experimentado. Sanders ya conoce los puntos débiles de Trump en campaña. La edad de los candidatos pudiese ser una consideración. Bernie tiene 77 años de edad; Biden, 76; Warren, 70, y Kamala, 55. Trump acaba de cumplir 73 años.

Será un camino interesante y lo importante es que el partido y su establishment cierren filas alrededor de quien gane la nominación. De lo contrario, regalarían la posibilidad de tener cuatro años más al bully en la Casa Blanca.