Hace relativamente poco tiempo en el patio trasero de uno de los restaurantes de mariscos más concurridos de Tepic los clientes de más confianza y algunos visitantes extranjeros que trataban de ser agasajados por poderosos personajes locales podían ver el viejo Grand Marquis, de primera generación, en el que Joaquín Guzmán Loera llegó a la capital nayarita una tarde de febrero del 2001, después de haber escapado de la cárcel de máxima seguridad de Puente Grande, Jalisco.

En los 13 años que se mantuvo a la fuga, El Chapo Guzmán se convirtió en uno de los principales abastecedor de drogas ilegales en el mundo. La DEA estima que rebasó la influencia y el alcance de los cabecillas más poderosos de los cárteles colombianos y lo consideraba El Padrino mundial de la droga. Las huellas de Guzmán Loera desaparecieron poco a poco. Y comenzó la leyenda del narcotraficante más buscado, que 13 años después fue recapturado en un operativo cuya planeación, autoría y ejecución siguen siendo un misterio.

La confirmación de la captura de El Chapo Guzmán fue emocionante, casi tanto como la propia detención , describió el periodista italiano Roberto Saviano, en una crónica puntual del tira-tira que tuvo la prensa estadounidense con el gobierno mexicano en las horas posteriores al operativo en las Torres Miramar, de Mazatlán.

La filtración a la AP no venció la cerrazón inicial de las autoridades locales, que dilataron horas en confirmar el suceso histórico, hace una semana. Una conferencia de prensa anunciada para las 11:30 horas, que después se canceló, aumentó la tensión. Hasta que el sitio web de The New York Times presentó la fotografía del capo, de hinojos, derrotado. El minuto a minuto de las siguientes dos horas disipa el ostracismo oficial. La crónica de la captura del Chapo, sin embargo, está inconclusa.

El ostracismo inicial rápidamente transmutó en un manejo de crisis que logró un primer golpe de impacto con la cobertura mediática a la presentación, en el hangar de la Marina en el AICM, de El Chapo Guzmán, con todo y sus detalles donosos. Como la presencia de Manuel Mondragón y Kalb y otros mandos de la Comisión Nacional de Seguridad Pública con uniformes de gala.

Y no obstante las visitas guiadas a las Torres Miramar, de Mazatlán, los videos del reingreso del sinaloense al penal de máxima seguridad del Altiplano o las fotografías de sus casas de seguridad, la prensa estadounidense sigue develando detalles sobre la persecución y la captura del capo, que habría comenzado a planearse desde hace un mes, de acuerdo con la versión divulgada por The New York Times, en la que queda constancia de las dudas de la DEA sobre la probidad y eficacia de las policías mexicanas.

No estaban seguros de que los marinos (mexicanos) actuarían, pero a partir de un despliegue de grabaciones y datos de informantes optaron por seguir con lo planeado , estableció el diario neoyorkino. La acción que despejó esas dudas fue la aprehensión de Daniel Fernández, El Pelacas, en un fraccionamiento residencial de la capital poblana, quien en el sexenio anterior había sido ubicado en Guanajuato y Aguascalientes, sin que se le detuviera.

La incapacidad del gobierno calderonista de actuar en contra del capo quedó demostrada , confían funcionarios federales. Y esta historia no puede estar desvinculada de la acción judicial en Estados Unidos contra el empresario Susumo Azano . En el sexenio pasado ese contratista, avecindado en Guadalajara, Jalisco, suministró los equipos y los programas en los que la extinta Secretaría de Seguridad Pública y la Sedena basaron su sistema de inteligencia.

El Chapo Guzmán y sus lugartenientes enfrentan cargos por tráfico de marihuana, cocaína y heroína, asociación delictuosa, lavado de dinero, secuestro y conspiración para cometer homicidio en Nueva York, Illinois, Texas, California, Arizona y Florida. De allí el interés para extraditarlo para ser juzgado en los tribunales estadounidenses.

Las reconstrucciones de la caída de El Padrino han presentado –casi completo– el rompecabezas sobre persecución que comenzó el jueves 13 de febrero en Culiacán y se extendió durante una semana. Nadie, sin embargo, ha logrado atinar sobre qué pasó en las 24 horas previas a la filtración que dio pie al cable de AP. Lo que pasó ese viernes 21 en Mazatlán definió el desenlace de esta historia. El emplazamiento para llenar los vacíos y ser precisos en la narrativa de la captura del narcotraficante más peligroso es pertinente. Cuantimás si el gobierno federal planea otros golpes de impacto para marzo y abril ¿O no?

EFECTOS SECUNDARIOS

¿DUMPING? El think tank sobre inteligencia y seguridad global, Stratfor, hizo enojar al gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge, tras emitir una alerta de viaje a los springbreaker estadounidenses, que incluyó a los destinos turísticos de la Riviera Maya. No extraña esta estrategia que busca desprestigiar a los destinos turísticos mexicanos. Se trata de hacer creer que no son seguros para que los estudiantes norteamericanos volteen a ver lugares como South Padre Island, en Texas; Daytona Beach, Fort Lauderdale y Pompano Beach, todos esos en La Florida, entre otros que no tienen la popularidad de Cancún, Mazatlán o Acapulco . ¡Órale!