El Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) se parece más a un índice de fe en las autoridades políticas que a un verdadero análisis al interior de los hogares sobre sus condiciones económico-financieras.

Hoy que la economía muestra claras señales de una recesión, de la que costará trabajo salir en varios años, los consumidores muestran más optimismo que cuando este país tenía tasas de crecimiento de 2 por ciento.

Claro, eran los tiempos en que el actual presidente, entonces en la oposición era altamente exitoso en sembrar la idea de que el México de Enrique Peña Nieto y todos aquellos que la propaganda de la 4T identifica como del periodo neoliberal, tenían al país en ruinas.

Con más esperanza que razón, millones de consumidores, electores, se convencieron de que la llegada de la 4T sería el auténtico milagro económico de México, con tasas de crecimiento del Producto Interno Bruto de 4%, para empezar y 6% para dejar coronado a su movimiento.

Sin embargo, López Obrador no había llegado al poder y ya tomada sus primeras decisiones suicidas en materia económica, como la cancelación del Aeropuerto de Texcoco, que para los expertos era una muestra de lo que venía, pero los consumidores estaban eufóricos. Esto se notaba en un disparo a niveles no vistos en el ICC.

Así, el 2019, el primer año de recesión en México después de una década dejaba ver ese índice general de confianza de los consumidores en máximos históricos, mientras que los años previos de un crecimiento que no veremos en muchos años, los consumidores se declaraban poco confiados.

Ahora, en plena crisis económica por la pandemia de Covid-19, el ICC y sus subíndices se comportan más alineados al resultado de otros indicadores. Porque si hablamos de alterar el estado de ánimo de estos agentes económicos, nada como una pandemia de este tamaño para causar estragos en su percepción.

Sin embargo, no dejan de reflejar esa buena fe de los encuestados de que de aquí a un año su economía estará mucho mejor.

Quizá el subíndice que más puede tener controles objetivos es aquel en el que se pregunta a los consumidores que son encuestados de manera conjunta por el Inegi y el Banco de México sobre las posibilidades de comprar ahora, a diferencia de las posibilidades un año atrás, de algún bien duradero como una televisión, mueble o lavadora.

Este es el indicador más bajo, más apegado al tamaño de una contradicción que hoy todavía en el acumulado del año alcanza prácticamente dos dígitos de contracción.

Y de paso, ese subíndice nos adelanta que este año el Buen Fin podría no tener los resultados vistos en años anteriores cuando los consumidores claramente se han mostrado dispuestos a gastar o a endeudarse con tal de aprovechar alguna oferta.

Ahora, la subjetividad que agrega este indicador es lo que lo hace más valioso, porque es una forma de predecir estados de ánimo en las decisiones económicas de los consumidores mexicanos.

Pero, ciertamente, este índice aislado no explica la historia económica del país hasta antes de la pandemia.

La confianza del consumidor durante la 4T

  • Hoy que la economía muestra claras señales de una recesión, de la que costará trabajo salir en varios años, los consumidores muestran más optimismo que cuando este país tenía tasas de crecimiento de 2 por ciento.
  • En el 2019, el primer año de recesión en México, después de una década, dejaba ver ese índice general de confianza de los consumidores en máximos históricos. En los años previos con un crecimiento que no se verá en años, se declaraban poco confiados.
  • En plena crisis económica por la pandemia de Covid-19, el ICC y sus subíndices se comportan más alineados al resultado de otros indicadores.
  • La subjetividad que agrega este indicador es lo que lo hace más valioso, porque es una forma de predecir estados de ánimo en las decisiones económicas de los consumidores mexicanos.

Enrique Campos Suárez

Conductor de Noticieros Televisa

La Gran Depresión

Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Nacional Autónoma de México, con especialidad en finanzas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México y maestro en Periodismo por la Universidad Anáhuac.

Su trayectoria profesional ha estado dedicada a diferentes medios. Actualmente es columnista del diario El Economista y conductor de noticieros en Televisa. Es titular del espacio noticioso de las 14 horas en Foro TV.

Es un especialista en temas económico-financieros con más de 25 años de experiencia como comentarista y conductor en radio y televisión. Ha formado parte de empresas como Radio Programas de México, donde participó en la radio empresarial VIP. También formó parte del equipo directivo y de talento de Radio Fórmula.