En los círculos de las finanzas personales en Estados Unidos, se cuenta una historia muy interesante de Harold Pollack, un profesor de la Universidad de Chicago, quien en el 2013 aseguró en entrevista, con la periodista Helaine Olen, que los mejores consejos financieros deberían caber en una ficha de biblioteca (una tarjeta de cartón de 7.5 por 12.7 centímetros que se utiliza para clasificar libros).

Pollack añadió que si uno tiene que pagar por consejos financieros sofisticados, probablemente esa asesoría esté mal, ya que un plan financiero debe ser muy simple. Después de que circuló el video de esa entrevista, la gente se empezó a preguntar en dónde podrían encontrar dicha ficha de biblioteca con todos los consejos financieros. ¿Cuál podría ser esta manera tan simple y efectiva de manejar el dinero, que nos pudiese cambiar la vida financiera?

Eso puso a Pollack en una encrucijada: él estaba hablando de manera metafórica. Sin embargo, tomó una ficha de biblioteca y escribió en ella una serie de principios. Tomó una foto con su celular y la subió a las redes sociales. Se volvió viral. De repente estaba siendo citado en periódicos nacionales y fue puesta en twitter por economistas de gran reputación.

Las ideas plasmadas en esa ficha no fueron nada nuevo o desconocido. Eran consejos que se pueden encontrar comúnmente en columnas como ésta. Sin embargo, reveló el gran apetito que tiene la gente por asesoría financiera buena y simple.

A partir de ello, Pollack y Olen escribieron juntos un libro llamado The Index Card en donde hablan sobre por qué las finanzas personales no tienen por qué ser complicadas. No lo son, de hecho, pero la gente tiende a pensar que sí, que debe haber una “estrategia secreta” para hacer dinero.

¿Cuáles son esos consejos financieros que caben en una ficha de biblioteca? De manera muy simple (no son exactamente los originales, los he intentado adaptar mejor a la realidad mexicana):

1. Ahorra entre 10 y 20% de tu ingreso para crear un patrimonio de largo plazo.

2. Paga el saldo total de tu tarjeta de crédito cada mes.

3. Maximiza los beneficios fiscales del ahorro para el retiro (ahorro voluntario en tu afore o en planes personales). Si tu empresa ofrece un plan de jubilación, aprovecha al máximo sus beneficios.

4. Nunca compres o vendas acciones individuales. La persona del otro lado de la mesa seguramente sabe más que tú.

5. En lugar de eso, invierte en instrumentos indexados globales, de muy bajo costo (recomiendo ETFs que puedes comprar en cualquier casa de bolsa en línea).

6. Pon atención a los costos en tus inversiones. Específicamente evita fondos de inversión o seguros con inversión: ambos tienen altas comisiones aunque tú no las percibas.

7. Mantén siempre una parte de tu dinero en inversiones líquidas y de muy bajo riesgo, como un colchón para emergencias y situaciones inesperadas. Idealmente entre tres y seis meses de tu gasto familiar.

8. Asegúrate de proteger bien al menos lo siguiente: tu capacidad de generar ingresos (seguro de vida con invalidez, pueden ser planes con ahorro garantizado), tu salud (gastos médicos) y tu hogar.

9. Compromete a tu agente de seguros y a tu asesor financiero a un estándar fiduciario (es decir, pon tus intereses siempre en primer lugar y te ayuda a tomar las mejores decisiones).

Joan Lanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com