Para algunos analistas, la disputa refleja el riesgo de que los mercados británicos dejen de ser “equivalentes” de un día para otro

La Bolsa de Suiza ha perdido esta semana su condición de “equivalente” a efectos de la regulación financiera de la Unión Europea (UE). Esto significa que los inversionistas fijados en los 28 estados miembro ya no pueden comprar o vender acciones en el parqué de Zurich, ya que este mercado ha dejado de estar alineado con las normativas de Bruselas. Como reacción, las autoridades del país centroeuropeo han prohibido que los títulos de las empresas suizas puedan ser contratados en mercados de la UE.

Es decir, si un fondo británico o francés quiere comprar acciones de Nestlé, debe hacerlo a través de un bróker autorizado por los reguladores suizos en el parqué local. También puede hacerlo en Estados Unidos o mediante operaciones fuera del mercado. Los más dañados por la medida son los operadores de infraestructuras de mercados paneuropeas como Turquoise (propiedad de la Bolsa de Londres), Cboe Europe o Aquis Europe, que desde el lunes dejaron de permitir la compraventa de más de 200 valores suizos en sus respectivas plataformas. Hasta ahora, estas firmas acaparaban casi un tercio de los volúmenes diarios de movimientos en las cotizadas suizas.

Según datos de Refinitiv, alrededor de 90% de las operaciones con acciones de Novartis y Swiss Life se efectuaron el lunes en la Bolsa suiza. Esa proporción bajó a 70% en el banco UBS, con el otro 30% moviéndose en Nueva York y en transacciones privadas entre dos partes. En total, el volumen en la Bolsa suiza fue similar al de otras jornadas, y el índice de este mercado avanzó en línea con otros parqués europeos. El franco suizo descendió un 0.5% frente al euro.

Según Beat Siegenthaler, de UBS, “a medio plazo, esta situación no es positiva para Suiza, y podría pesar en el franco suizo. Pero el alcance podría ser pequeño o muy pequeño. Además, esta escalada podría acelerar la búsqueda de una solución, llevando a un desenlace positivo”. El motivo de la ruptura de la integración de los mercados europeo y suizo es la falta de acuerdo entre las dos partes para renovar sus acuerdos comerciales bilaterales. Esto hizo que caducara el régimen de equivalencia entre ambas partes, aunque podría reinstaurarse.

Algunos ven esta distorsión como un precedente para lo que puede pasar tras el Brexit. Según algunos analistas, la disputa con Suiza refleja el riesgo de que, en el futuro, los mercados británicos dejen de ser “equivalentes” de un día para otro, lo que generaría problemas de liquidez más agudos que los que puede causar la falta de acceso al mercado helvético.

Hay comentaristas pro-Brexit, sin embargo, que creen que las escasas incidencias de la tensión con Suiza son un buen augurio para el futuro británico fuera de la UE. “El gol en propia puerta de la UE con los suizos es una oportunidad para la City”, según Matthew Lynn, del diario Daily Telegraph.

*Corresponsal de Expansión en Londres y colaborador en Expansión, respectivamente.