Tal vez usted supo, a través de Internet o de los periódicos, de la presidenta municipal panista de Atizapán de Zaragoza, Estado de México, Ana Balderas, que fue interrogada por una reportera sobre el porqué si su sueldo es de 72 mil pesos mensuales, hay días que porta un ajuar de casi un millón de pesos. Tratando de eludir la pregunta, la edil contestó: próximamente voy a dar una rueda de prensa al respecto con el presidente estatal y espero que nos acompañe el presidente nacional . Obviamente se refería a los presidentes estatal y nacional del PAN, lo que ya de por sí es un despropósito. Ya me imagino a Ricardo Anaya justificando el cómo la alcaldesa estira su sueldo para poder lucir un reloj marca Hublot Big Band Tutti Frutti con caja de oro rosado de 18 quilates e incrustaciones de diamantes que cuesta 862 mil 200 pesos; así como ropa y accesorios de las marcas Luis Vuitton, Burberry y Carolina Herrera.

Visiblemente contrariada por la inoportuna pregunta de la reportera, la edil huyó. Cuando se sintió a salvo comentó: pinche vieja estúpida . Dio unos pasos y al percatarse de que la cámara la seguía dijo burlonamente: perdón eh, por lo de... y soltó una insulsa carcajada.

Por supuesto que la rueda de prensa con los jerarcas blanquiazules jamás se realizó. Aceptó que cuenta con ropa y accesorios de marcas, pero explicó que mucho de lo que usa lo adquiere en tiendas de liquidaciones y, otras cosas, como la mascada y algunas bolsas, son regalos. (¡Suerte de los políticos! Siempre les regalan cosas. Y si son políticas, con mayor razón, digo yo).

Topampa

Desde hace 14 años funciona el Centro Escolar Topampa para Autismo de Atizapán. Topampa en náhuatl significa Por nosotros . Es una institución que forma parte del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia. Por lo tanto, está bajo la jurisdicción de la presidencia municipal, en este caso a cargo de Ana Balderas, alias Lady Ropa, Lady Modas o Lady Gangas.

Los trastornos autistas afectan las interrelaciones sociales y propician conductas repetitivas en quienes las padecen, ya que necesitan conservar un entorno fijo y estable. Esto último lo reiteraré: necesitan conservar un entorno fijo y estable .

Según me platica una mamá que tiene a su hija en Topampa, en el pasado mes de abril, el día que se acostumbra hacer una caminata para concientizar a la sociedad sobre el autismo, la edil Balderas caminó al lado de la comunidad del precitado Centro Escolar y les dijo que durante su trienio caminarían siempre juntos. Pero la verdad es que doña Ana jamás ha estado en Topampa. (Me imagino que inmersa como está en la captura de gangas y recogiendo regalos no tiene tiempo para dedicarlo a una institución para autistas. ¡Qué hueva!).

A las que si han visto, desde enero, los padres de las personas con autismo que asisten a Topampa, son a la señora Carmen Soto Escalante y a la médica Paola Ivette Salazar, presidenta y subdirectora médica del Sistema municipal DIF de Atizapan. Les han pedido recursos para el mantenimiento del Centro al que asisten 90 niños y jóvenes con autismo, donde les enseñan a comunicarse y a desarrollar lenguaje y motricidad. No han conseguido un centavo de ayuda.

El pasado 12 de julio los niños y jóvenes con autismo, los psicólogos y los padres de familia pusieron en escena, con sus propios recursos, El rey León; para reconocer -eso dijo- el trabajo de los psicólogos, la presidenta -no tiene ningún título académico- Soto Escalante trasladó a Ezequiel González Román y a Daniel Roiz a otras unidades. Ellos pertenecían al personal auxiliar en cosas vitales como el área de enfermería y de inclusión escolar.

El 5 de septiembre del DIF municipal surgió la orden de desalojar al psicólogo José Juan Medrano -valioso elemento-, lo hacen frente a los padres y a los niños. Quise reiterar el concepto de que las personas con autismo tienen la necesidad de conservar un entorno fijo y estable con el objeto de que el lector perciba el daño que le hace la prepotente -lo sé de buena fuente- señora Soto Escalante a las personas con autismo al hacer éstos cambios.

El 6 de septiembre, Topampa amanece cerrado con una cadena y un candado. A los psicólogos que quedaban los mandan en una camioneta a la presidencia municipal. Ese mismo día, la señora Balderas se digna recibir, en su flamante oficina, a los padres de familia, quienes piden el regreso del psicólogo Medrano. La alcaldesa prometió evaluar el caso. Pero la señora Balderas sólo sabe evaluar ofertas. No resolvió nada.

El colmo, el 14 de septiembre despiden a la psicóloga Anahí Martínez Cervantes y al psicólogo Santiago Suárez, fundador de la institución con 14 años de servicio. De 12 psicólogos que atendían a 90 niños y jóvenes con un trastorno tan diferente en cada paciente sólo quedan 6. Además, las instalaciones no cuentan con baños funcionales, ni llaves, ni lavabos, ni mobiliario básico como sillas y mesas. Ya no digamos equipo específico para el autismo. (Ojalá la alcaldesa Balderas encuentre una barata de este tipo de enseres y los compre para Topampa). Otra solución es apelar a la aplicación de la Ley General para la Atención y Protección a Personas con la Condición del Espectro Autista.