El desarrollo tecnológico, los cambios demográficos y en las preferencias del consumidor; la liberalización del comercio y la movilidad de los capitales financieros han forzado a los sistemas agrícolas a organizarse en cadenas y redes de valor para tener el control sobre las actividades de producción, procesamiento y distribución. Donde la agricultura por contrato ha sido fundamental.

La agricultura por contrato es una práctica mediante la cual las agroindustrias, exportadores, proveedores nacionales y supermercados, además de otros interesados, contratan la producción primaria con productores, desarrollan a sus proveedores, haciendo uso de contratos formales o verbales.

De acuerdo con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, mediante contratos agrícolas se controla 36% del valor de la producción agrícola en este país, comparada con 12% que se tenía en 1969.

Existen impulsores y tendencias que favorecerán un uso más intensivo de la agricultura por contrato en el sector agropecuario nacional en los años por venir.

La demanda de alimentos es impulsada por: la urbanización, el alza del ingreso per cápita y el crecimiento poblacional.

México pasó de 43% de la población urbana en 1950 a 77% en el 2005, el crecimiento en el ingreso per cápita de 1987 al 2007 fue de 1.4% y la población de 1974 al 2009 pasó de 57.2 a 107.6 millones.

Las tendencias incluyen: la demanda de alimentos más sanos, la preo­cupación social, la bioenergía, el calentamiento global, la revolución biotecnológica, etcétera.

Estos factores seguirán influyendo en los próximos años en la demanda de productos agropecuarios, lo cual conlleva importantes retos en organizar la oferta de productos a través de una mayor coordinación entre los productores y el mercado, donde los contratos jugarán un papel determinante.

Incrementar el nivel de vida de los productores no sólo requiere crecimiento económico sostenido, sino mecanismos institucionales que integren a los productores con las redes de valor y, de esta manera, poder acceder a los beneficios de los mercados.

La agricultura por contrato se enmarca en uno de los mecanismos institucionales más efectivos para lograr esa integración. Una implementación exitosa de los contratos agrícolas consiste con el establecimiento de incentivos adecuados para los participantes.

*Pedro Díaz Jerónimo es especialista de la Dirección Regional Noroeste en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. [email protected]