Durante los días 23, 24 y 25 de julio se llevó a cabo el Parlamento abierto en Materia de Justicia Laboral, Libertad Sindical, Negociación Colectiva, Subcontratación y Personas Trabajadoras del Hogar, convocado y organizado por el Senado de la República; en el cual se abordaron diversos temas de relevancia para el sistema laboral mexicano, algunos de ellos formaron parte de la reciente reforma legislativa, publicada el 1 de mayo del presente, y otros no fueron incluidos como parte de la misma, pero por su importancia y trascendencia se decidió por parte de la Junta de Coordinación Política de dicha cámara, fueran abordados en este ejercicio de reflexión y deliberación.

El Parlamento tuvo la participación de diversos sectores del mundo del trabajo, sindicatos de personas trabajadoras y patronales, académicos y académicas, colegios de abogados, organizaciones civiles, entre otros, y se escucharon diferentes posturas entorno a las problemáticas expuestas en cada una de las mesas, lo cual enriqueció el debate y permitió advertir los puntos de encuentro existentes entre los participantes.

Es un hecho que la reforma laboral, pese a su trascendencia, dejó algunos aspectos que no satisfizo al sector empresarial, ni a las centrales obreras. Sin embargo, nadie puede aducir que los logros expuestos en la reforma no favorecen a la democracia sindical, los derechos de las personas trabajadores y la justicia laboral del país.

Sin embargo, como sostuvo el presidente de la Comisión del Trabajo y Previsión Social, el senador Napoleón Gómez Urrutia, así como otros legisladores y legisladoras de los distintos grupos parlamentarios, al momento de que el pleno aprobara la reforma en cito, que esto era tan sólo un primer paso para la progresividad de la materia, pero no implicaba en absoluto, fuese una labor terminada; por el contrario, sería el comienzo de un proceso legislativo permanente, tendiente a ubicar al marco jurídico laboral mexicano en los estándares internacionales en materia de derechos humanos.

Ahora bien, en cuanto a los temas no tratados por esta modificación legislativa y que fueron discutidos en el referido Parlamento Abierto se encuentran: la discriminación en los centros laborales, la desigualdad existente entre hombres y mujeres,  la falta de acceso y oportunidad para grupos en situaciones de vulnerabilidad, entre otros. Todos ellos poseen problemáticas profundas que requieren con urgencia una regulación, y con ello propiciar una mejora sustancial en el sector laboral mexicano.

Pero como se señaló en su momento, uno de los temas que más llamó la atención durante el desarrollo del Parlamento Abierto, fue el relativo a la subcontratación u outsourcing. Los participantes de las mesas que versaron sobre esta figura, coincidieron que ésta debe ser regulada de manera óptima, con el fin de salvaguardar los derechos laborales y mejorar integralmente la situación laboral de las personas trabajadoras que son contratadas bajo esa modalidad.

De lo vertido en dichas mesas se puede dilucidar que, existe un consenso generalizado en que debe existir una mejora en la regulación de la subcontratación. Dicha mejora, según lo expuesto por los participantes, debe dirigirse a atender dos vertientes: 1) definir conceptualmente el contenido y alcance de la subcontratación, así como sus distintas clasificaciones y vertientes, y; 2) sancionar de forma más severa aquellas empresas que ejerzan malas prácticas en perjuicio de las personas trabajadoras.

Uno de los aspectos esgrimidos en la discusión de este tema durante el Parlamento Abierto fue el hecho de distinguir a las empresas de subcontratación que se dedican a actividades que se alejan completamente de toda legalidad, a través de la aplicación de esquemas de simulación que provocan una merma en la recaudación fiscal del país, repercutiendo en la vulneración directa de los derechos humanos de las personas trabajadoras.

Es precisamente ahí donde la legislación debe poner mayor énfasis para crear un diseño normativo que inhiba y sancione las malas prácticas de dichas empresas, y establezca incentivos para que aquellas que actúan conforme al marco jurídico impulsen realmente el crecimiento económico del país mediante la subcontratación.

En conclusión, el Parlamento Abierto evidenció los puntos de coincidencia, así como las posturas divergentes entre los diversos sectores laborales, alrededor de aquellos temas que requieren ser legislados de una mejor forma. Ante esto, sólo cabe decir que los insumos generados en dicho foro están dispuestos para ser tomados y ser llevados a la palestra de la discusión legislativa.