A pesar de las constantes peticiones de la cúpula empresarial, organismos internacionales, calificadoras, analistas, investigadores y funcionarios, entre otros personajes del mundo económico y financiero, sobre la necesidad de fortalecer las finanzas públicas del país con la aprobación de una reforma fiscal, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) no contempla tal escenario en el paquete económico de 2013.

De acuerdo con los Criterios Generales de Política Económica del próximo año, la estimación de los ingresos presupuestarios se basa en un escenario inercial que no considera cambios en las leyes fiscales vigentes. Sin embargo, sí incluye la reducción de algunas tasas impositivas, tal como se estipuló en ejercicios fiscales anteriores.

Entre los ajustes están: la reducción del Impuesto Sobre la Renta (ISR) de 30 a 29%; la baja en el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) de 26.5 a 26% en la enajenación e importación de cervezas y la correspondiente a bebidas alcohólicas, de 53 a 52 por ciento.

A pesar de ello, la SHCP estima mayores recursos presupuestarios para 2013, en base a una mayor actividad económica y por las medidas instrumentadas en materia de administración tributaria para incrementar la eficiencia recaudatoria, entre otras estrategias.

Varias son las propuestas que se han presentado sobre una reforma fiscal. Entre los puntos que se plantean están reducir la dependencia de los ingresos petroleros (actualmente 30 de cada 100 pesos vienen de ese rubro, aproximadamente); avanzar en gravámenes indirectos, como el Impuesto al Valor Agregado (IVA); y reducir los gastos fiscales.

De acuerdo con analistas, es previsible que la reforma tributaria se posponga para el paquete económico de 2014, debido que a que pocos funcionarios, por no decir que ninguno, estarían dispuestos a absorber el costo político que ello implicaría en pleno año electoral.

Expectativas 2013

La SHCP estimó que la economía mexicana crecerá 3.8% en el 2013, una previsión superior a la programada para este año, de 3.5 por ciento.

Sin embargo, a pesar de que se vislumbra un ritmo de expansión más favorable para este y el siguiente año, los riesgos permanecen latentes. Entre ellos destaca el incremento en el precio del petróleo, una desaceleración más pronunciada de la economía china, la sostenibilidad fiscal de EU y los problemas de confianza en Europa.

La dependencia, encabezada por José Antonio Meade, estimó que el precio promedio de exportación del petróleo mexicano para 2012 y 2013 será de 90.1 y 87.2 dólares por barril, respectivamente. Para los dos año proyectó que la inflación será de 3% y un tipo de cambio de 12.8 pesos por dólar.

Finalmente estimó que en 2013 se alcanzará el balance presupuestario en las finanzas públicas, sin considerar inversión física de Pemex.