La Palma de Washington tiene su origen en las áreas subdesérticas de California y Arizona. Es una especie rústica, que tiene un excelente desarrollo en veranos calurosos, presenta una relativa resistencia al frío, soportando heladas de corta duración. Sus características le permiten soportar escasez de agua y suelos pobres.

En México es una de las principales especies de palmas de ornato, con demanda durante todo el año, y es utilizada para el embellecimiento de jardines de casas, desarrollos urbanos y hotelería.

Es una especie que no requiere de cuidados especiales, su reproducción y crecimiento no necesita de una gran inversión en infraestructura, debido a que se desarrolla a pleno sol.

La multiplicación de la especie es por semilla, no requieren de tratamiento especial y germinan en un periodo de 30 a 60 días.

Las plantas alcanzan una altura de 15 a 20 centímetros dentro de sus espacios de almácigo, tres meses después de su germinación.

Después de este periodo, el material es trasplantado en bolsa con la utilización de un sustrato ligero, en donde permanecen por un periodo de un año, logrando una altura de 50 centímetros, tamaño con el cual pueden iniciar su comercialización, o bien, continuar su desarrollo en suelo con densidades de 4,000 a 4,500 plantas por hectárea.

Los conceptos que mayor impacto tienen en los costos de producción, los cuales no rebasan 50% de su precio de venta, están relacionados con el trasplante del almácigo a bolsa, el establecimiento en campo para su desarrollo y el banqueo en campo para su posterior comercialización.

La larga vida que presenta esta especie representa una gran ventaja para los productores que se dedican a este negocio, ya que la comercialización del producto puede iniciar al año de germinada la semilla, alcanzando un precio en el mercado de 25 a 30 pesos.

Sin embargo, su valor económico va incrementando durante su desarrollo. Las plantas de dos, tres, cuatro y cinco años alcanzan precios mínimos de 100, 200, 300 y 400 pesos, respectivamente.

La experiencia generada con esta palma ornamental manifiesta que su producción brinda números interesantes a partir del segundo año y que un pequeño y mediano productor puede iniciar su agronegocio con una superficie mínima de 5,000 metros cuadrados. Es una oportunidad que no se debe dejar pasar.

*Marco Antonio Guzmán Nogueda es jefe de departamento del Centro de Desarrollo Tecnológico Tezoyuca. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. [email protected]