LUCES. Piden paz y les dan cemento. En la ciudad más violenta del país, a 2,375 familias les entregaron sacos de cemento. La Dirección General de Desarrollo Social reveló que les dieron el material porque no hay bardas para colocar medidores de luz. Seguro les preocupa que se cuelguen de los diablitos y no paguen la energía.

ENANOS. Tarde pero seguro. Tras 10 años del asesinato de Paloma Angélica Escobar Ledezma y de cara al proceso electoral, el secretario de Gobernación, Alejandro Poiré, aceptó la responsabilidad del gobierno federal en ese caso y admitió la violación a los derechos de las garantías judiciales, al igual que a la protección de la ley y la integridad personal de la joven. El funcionario ofreció una disculpa a los padres de Paloma y a su hermano Fabián Alberto. Debe haber una investigación oportuna, inmediata, seria e imparcial , dijo.

PAYASOS. Sin vergüenza, los diputados del PAN reventaron la sesión ordinaria del pleno. Los muy pillos decidieron no registrar su asistencia y la discusión se suspendió por falta de quórum. Con este recurso dejaron claro que no querían entrarle a la polémica de las declaraciones de Calderón sobre su fábula de La liebre y la tortuga en versión de elecciones presidenciales. Eso sí, no dejaron pasar la oportunidad de picarle la cresta a los priístas con el encendido discurso de Carlos Pérez Cuevas, quien dijo que los azules están más que listos para el debate.

SERPIENTE. Se mordió la lengua. Después de las declaraciones del Presidente en la reunión de consejeros de Banamex, Andrés Manuel López Obrador se puso reflexivo y le dijo a los reporteros que las encuestas de temporada electoral se deben observar con mucho cuidado. Resulta que el perredista casi se pisó la lengua cuando aseguró que las casas encuestadoras trabajan al gusto del que paga y siempre lo ponen de ganador. ¡Ah, qué falta de memoria! ¿Ya se le olvidaron las encuestas que él mandó a hacer en el 2006?

LUPA. Lo dejan solo. Al presidente Felipe Calderón no le quedó más que acortar y apresurar su discurso en el marco de la 45 Convención Nacional de la Cruz Roja Mexicana, en Puebla. Y es que trascendió que hubo casi tres horas de retraso en el evento, por lo que los asistentes comenzaron a abandonar su lugar a la mera hora de los discursos, sólo comieron. Y Calderón, como el chinito, nomás milando cómo se le iban los escuchas, limitó su participación a casi 6 minutos y salió del lugar. ¿Comemos y nos vamos?

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