ESCALERA. Se marcha a NY. Magdy Martínez Solimán, coordinador residente del Sistema de las Naciones Unidas en México, está muy emocionado preparando maletas. Mientras espera que le canten las golondrinas, gustoso dijo que nos deja para escalar en el mundo diplomático, donde, dicen, será el segundo a bordo.

TRAPECISTA. En la legua. La hija mayor de Josefina Vázquez Mota, María José Ocampo Vázquez, también agarró cariño a andar de gira. Resulta que doña Majo se fue a recorrer el país con la asociación civil Jóvenes Viviendo México. Por lo pronto, ya llegó al norte y hace dos días estuvo por Tijuana, donde advirtió que aunque la asociación fue creada para apoyar el proyecto político panista, no hará proselitismo en favor de su mamá… Aunque su portal de Internet tiene un link con la página de la precandidata. ¡Es pura coincidencia, malpensados!

FUEGO. Ya mejor se apuran. El Senado hizo su tradicional barrido de los más de 1,000 temas que tiene rezagados y ordenó a las comisiones que antes de bajar la cortina, en abril, emitan dictamen sobre todos los asuntos pendientes. Ahora se pusieron como límite el 15 de abril para aprobar reformas. Es que los senadores ya se vieron en campaña y dicen que un periodo extraordinario se puede contaminar con el espíritu electoral, y como a ellos las ánimas, los espíritus y los fantasmas los asustan, mejor a’i la dejan.

MAGO. No le anden haciendo burla. Jesús Zambrano se quedó sin palabras cuando se enteró de que Alicia Villarreal (sí, la cantante) sería candidata del PT y Movimiento Ciudadano al Senado. Lo agarraron en curva en un programa de radio y el líder del sol azteca no hallaba cómo salir del embrollo. Luego de varios segundos de silencio, balbució que todavía tenían que sentarse a dialogar con los otros partidos. El payaso ya mejor lo soltó: Nomás aguas, mi Chucho, la próxima vez mejor que te avisen para que no te agarremos desprevenido .

FOCA. El que no se calienta ni con la temperatura de Mexicali es el exgobernador de Baja California, Eugenio Elorduy. Dice que no se vale que los priístas le anden colgando milagritos y que ya estuvo bueno de que lo acusen de enriquecimiento ilícito y de privilegiar a algunas empresas. Asegura que él, como canción de Juan Gabriel, sigue en el mismo lugar y con la misma gente. Elorduy dice que parece coincidencia que cada vez que hay elecciones empiezan las denuncias. A ver a quién le queda el saco.

fuentes@eleconomista.com.mx