Como era ampliamente esperado por el mercado, el Comité de Mercado Abierto de la Fed (FOMC, por su sigla en inglés), que se reunió por última vez este año, mantuvo la tasa de fondeo en el rango actual de 0.0 a 0.25%, por decisión unánime.

Sin embargo, la atención del mercado estaba puesta sobre posibles modificaciones al programa de inyecciones de liquidez así como el tono del comunicado y la conferencia de prensa buscando señales sobre posibles estímulos adicionales y el rumbo de la política monetaria para el 2021.

El mercado también estaba atento a la publicación trimestral de estimados económicos, en especial los estimados de inflación y la gráfica de puntos —dot plot en inglés— en la que se reflejan las expectativas futuras de los miembros del FOMC para la tasa de interés de referencia.

Aunque algunos observadores anticipaban un posible aumento en el programa de inyecciones de liquidez, la Fed mantuvo el monto del programa de compra de activos sin cambio en 120,000 millones de dólares al mes.

Asimismo, la Fed tampoco manifestó ningún cambio en el plazo de los instrumentos financieros que está adquiriendo.

Aunque esta noticia pudo haber desilusionado a algunos, el tono del comunicado y un ligero cambio al forward guidance reiteró la postura acomodaticia de la Fed y las nuevas proyecciones macroeconómicas dieron cierta tranquilidad al mercado de que la reserva se siente muy cómoda con su postura monetaria actual y con el nuevo marco de referencia que le permite mantener las tasas por debajo de su nivel neutral aún y cuando la inflación pudiera superar el objetivo temporalmente.

En el comunicado, la Fed fue enfática en resaltar que, en caso de ser necesario, usará todo su arsenal de herramientas de política monetaria para apoyar la recuperación de la actividad económica y el empleo.

En particular, el dot plot muestra que los cinco miembros del FOMC esperan que la tasa de fondeo se mantenga en el nivel actual hasta el 2023.

Otros puntos a destacar en las nuevas proyecciones económicas son la revisión al alza en la mediana de estimaciones del PIB para el 2020 (de -3.7% a -2.4%),  el 2021 (de 4.0% a 4.2%) y para el 2022 (de 3.0% a 3.2%), mientras que el estimado del 2023 se redujo de 2.5 a 2.4 por ciento.

En el caso de la inflación, la mediana de expectativas se mantuvo sin cambio para el 2020 en 1.2%, pero se revisó ligeramente al alza para el 2021 (de 1.7 a 1.8%) y el 2022 (de 1.8 a 1.9%) mientras que el 2023 se mantuvo sin cambio en 2.0 por ciento.

Adicionalmente, la mediana de expectativas para la tasa de desempleo también registró una mejoría importante para todos los años de la proyección, de 7.6 a 6.7% en el 2020, de 5.5 a 5.0% para el 2021, de 4.6 a 4.2% para el 2022 y de 4.0 a 3.7% para el 2023.

Aunque Powell dejó la puerta abierta para implementar mayores estímulos monetarios, la Fed ha preferido tomar una postura paciente ante la llegada de las vacunas y la creciente posibilidad de una nueva ronda de estímulo fiscal, que podría aprobarse en los próximos días, antes de adoptar una postura más acomodaticia.

joaquinld@eleconomista.com.mx

Joaquín López-Dóriga Ostolaza

Socio Director de EP Capital, S.C.

Sin Fronteras

Joaquín López-Dóriga Ostolaza es Socio Director de EP Capital, S.C., una consultoría especializada en fusiones y adquisiciones fundada en 2009.

Es egresado de la Licenciatura en Economía de la Universidad Iberoamericana, donde se graduó con mención honorífica y el promedio más alto de su generación. Cuenta con una Maestría en Economía de la London School of Economics, donde fue distinguido con la Beca British Council Chevening Scholarship Award.

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