Segunda de cuatro partes

La innovación como estrategia para apoyar el crecimiento sostenido y la recuperación económica implica un proceso que incluye retos para la política nacional. Ésta tendría que ir más allá de las políticas de oferta que se centran en la I&D y en las tecnologías específicas, hacia un enfoque más sistémico que tome en cuenta los múltiples factores y actores que influyen en los resultados de la innovación.

El objetivo de la política no debe ser la innovación como tal, sino la aplicación de la innovación para mejorar la vida de los individuos y de la sociedad en general. Esto no es tarea fácil, especialmente cuando el alcance de las políticas de innovación se expande.

El objetivo de la Estrategia de Innovación de la OCDE es apoyar este proceso de elaboración de políticas, reconociendo que cada caso es único . La estrategia está construida en torno de cinco prioridades de acción por parte del gobierno, que forman un enfoque coherente y global que pueden ayudar a apuntalar a una recuperación dirigida a la innovación, y fortalecer el papel de la innovación en el largo plazo:

1) Motivar a las personas para que generen innovación

El capital humano es la esencia de la innovación. Motivar a las personas para que generen innovación depende de una educación amplia y relevante; así como del desarrollo de habilidades de gran alcance que complementen la educación formal. Para México, esto constituye un reto fundamental, aunque se requiere, entre otras cosas, adaptar los planes de estudios y los métodos pedagógicos para equipar a los estudiantes con la capacidad de aprender y aplicar nuevas habilidades durante su vida.

Al mismo tiempo, la educación y los sistemas de desarrollo de habilidades requieren de reformas para garantizar que sean eficaces, cumplan con los requisitos de la sociedad actual e inculquen las habilidades y actitudes necesarias para una iniciativa creativa y emprendedora. Mejorar la calidad docente es especialmente importante para mejorar los resultados. Esto podría incluir una mejor selección inicial de docentes, evaluaciones continuas para identificar áreas de mejora y reconocer y retribuir la enseñanza eficaz.

Las universidades, las escuelas y los centros de formación profesional son nodos esenciales en el sistema de innovación. Estas instituciones actúan como puentes esenciales entre los actores -empresas, gobiernos y países- de sistemas de innovación más amplios y abiertos. El principal desafío político es reconocer el papel esencial de las universidades en la industria de la innovación, más que verlas simplemente como prestadores de bienes públicos esenciales. Lo que requiere de una mayor amplitud de enfoque por parte de los encargados del diseño de políticas para garantizar la independencia, la competencia, la excelencia, el proyecto empresarial y la flexibilidad en las universidades.

Por otro lado, una preocupación real en México, y en otros países emergentes, es por la fuga de talentos, que no es necesariamente un problema si se fomenta la circulación del conocimiento y se aprovecha adecuadamente el aprendizaje que obtienen en el exterior. Algunos países han tenido bastante éxito ofreciendo oportunidades a investigadores expatriados para reingresar al mercado laboral nacional.

Los regímenes de migración para los altamente calificados deben ser eficaces, transparentes y simples, y permitir el desplazamiento en un periodo corto o circular. A la vez, México debe incrementar su capacidad de absorción de talento, mediante la apertura de mercados laborales a estudiantes extranjeros, y garantizar que el régimen fiscal no penalice a los trabajadores móviles calificados.

Las personas participan en la innovación no sólo mediante la creación, difusión o adaptación de tecnologías en el lugar de trabajo, también como consumidores. Los regímenes de política del consumidor y la educación del consumidor deben mejorar el funcionamiento de los mercados, ayudando a preparar a los consumidores para convertirse en participantes activos en el proceso de innovación y permitirles tomar decisiones informadas.

Esto tiene el beneficio adicional de reforzar la competencia entre empresas.

Es esencial asegurar que la información proporcionada a los consumidores sea fácil de entender y que tome en cuenta la manera en que la gente procesa la información. Los empresarios son actores importantes en la innovación, ya que ayudan a convertir las ideas en aplicaciones comerciales, pero eso será tema de la siguiente entrega.

* Director del Centro de la OCDE en México para América Latina.