La semana pasada tuvimos conocimiento de dos decisiones adoptadas por la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) en temas estrictamente relacionados con el ámbito de la radiodifusión, concretamente, con la radio abierta, en este caso me refiero al tema de los refrendos o prórrogas de concesiones y a la política relativa al estándar para las transmisiones de radio digital en nuestro país.

Las noticias, pero sobre todo las decisiones son dignas de reconocerse. Ciertamente son avances en temas que estaban pendientes, al menos parcialmente, en la agenda de trabajo de la Cofetel. Sin embargo, lo que no puede­ dejar de señalarse, porque preocupa, es la necedad de llevar a cabo la entrega de los refrendos de las concesiones en Los Pinos y de anunciar desde la casa del presidente Felipe Calderón los lineamientos para la transición a la radio digital.

Pero, ¿por qué preocupa? Pues simple y sencillamente porque se aprecia una debilidad para aceptar el espíritu que el legislador incorporó en la Ley Federal de Telecomunicaciones, primero para hacer del órgano regulador un ente autónomo y especializado, ajeno a las presiones políticas, de los regulados desde luego, pero también del propio Ejecutivo federal, el ente que por naturaleza está más propenso a guiar sus decisiones en función de la rentabilidad política o electoral y, por ende, el más propenso a asimilar en sus decisiones, las presiones políticas de diversa índole que se presentan en el entorno.

Preocupa también porque se pretende afirmar que las decisiones fueron adoptadas única y exclusivamente por la Cofetel, el mero hecho de haber ocurrido en Los Pinos bajo la conducción del titular del Ejecutivo federal contribuye a consolidar la percepción de que en materia de radio y televisión; no obstante, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ya lo estableció con claridad, el Ejecutivo federal no le permite al órgano regulador asumir su competencia exclusiva en la materia y, en tal virtud, que asimismo asuma sus éxitos o errores en la correspondiente toma de decisiones.

Lo anterior viene a colación porque nadie puede negar que el acto del jueves en Los Pinos fue un acto con una connotación claramente política. Ahí estaba buena parte de la industria ansiosa por recibir, no importa de manos de quien, los tan esperados refrendos de sus concesiones, vencidas hace ya muchos meses. Llama la atención porque se trata de una práctica de esas del pasado que hoy tanto se empeña en criticar el partido en el poder, pero que fue revitalizada sin pudor la semana pasada para anunciarle con bombo y platillo a la industria un par de buenas noticias.

Si el acto del jueves no fue político, entonces de la misma manera y en la misma sede se deberían anunciar las revocaciones de títulos de concesión o las negativas para modificar títulos vigentes. En ambos casos, así como en el de los refrendos o prórrogas, se trata de figuras inherentes a los derechos que otorga el gobierno federal al asignar una concesión.

Todo lo anterior es relevante porque diversos actores del Ejecutivo federal a menudo muestran su molestia con el Congreso de la Unión por el supuesto freno que le impone al desarrollo del sector de la radiodifusión. Nada de eso, al contrario, si se trata de impulsar el desarrollo del sector, la primera señal que se debe enviar, a la sociedad y a la industria, es la de la certeza, misma que se construye respetando la letra y el espíritu de la ley vigente, destaco la segunda. Ojalá la actual administración se convenza de ello en lo que resta de su gestión.

Tweets al aire.

1) Hoy se vota dictamen en la Comisión de Comunicaciones de la Cámara de Diputados una reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones.

2) La reforma es al artículo 60 de la citada ley, para obligar a concesionarios y permisionarios a ofrecer, entre otras, tarifas por segundo.

3) Se busca respetar la libertad tarifaria, pero también de garantizar a los usuarios tener acceso a tarifas que les permitan elegir mejor.

4) El viernes se conocieron participaciones de mercado en telefonía móvil en Brasil a mayo del 2011, allá están muy equilibrados. En México no.

*El autor es Diputado federal. Presidente de la Comisión de RTC y Secretario de la Comisión de Comunicaciones.

Twitter: @gerardofloresr