El grito es fuerte. Sobre todo, de uno de los tres poderes de la Unión, que suelen ser institucionales o reservados, siempre presumen que: ¡Los jueces hablan por sus sentencias ! La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) era así, antes de nacer el Consejo de la Judicatura Federal (CJF), órgano rector que administra y vigila a un poco más de 36,000 integrantes del hoy Poder Judicial de la Federación (PJF).

Las reformas constitucionales de 1994 y 1998, cuando aún el Partido Revolucionario Institucional (PRI) era hegemónico, o Dictadura Perfecta’’ en México, como dijo alguna vez, antes de ser Premio Nobel de Literatura y aún peruano, el novelista Mario Vargas Llosa, a quien se le aplico por eso de forma diplomática’’ el artículo 33 vigente desde 1911, por extranjero indeseable ’’.

A partir de 1998 cambió el pensamiento de juzgadores e impartidores de justicia. Nunca hablan, pero cuando lo hacen, es por algo. Ahora le toco a Juan Nepomuceno Silva Meza, presidente del máximo tribunal del país. Lo del acoso del crimen organizado a integrantes del PJF.

¡Ojo no de jueces del ámbito estatal en 31 Estados o Distrito Federal! Esos se cuecen aparte!

Durante la presidencia de Genaro Góngora Pimentel en la SCJN, en el mandato de Vicente Fox, fueron asesinados los magistrados: Jesús Alberto Ayala Montenegro y Benito Andrade Ibarra, nada más porque no sucumbieron a las amenazas del cártel de Tijuana, de la desintegrada familia Arellano Félix. No por desacuerdos familiares, sino por descuidos y fortuitos actos policiacos.

Los magistrados fueron acribillados por sicarios de los Arellano Félix, en Mazatlán, Sinaloa, algo de su terruño de nacimiento. No pasó nada, no hay detenidos y tampoco sentenciados por esos hechos.

Ocurrieron otros en el Estado de México y otros estados, pero sería extender este pequeño espacio. Lo mejor es dejar en claro que desde la llegada de los presidentes surgidos del Partido Acción Nacional (PAN), así fue y así es.

Lo que llamó la atención, fue la alerta del actual presidente de la Corte, Silva Meza, que el crimen organizado acosa a jueces y magistrados. Eso está bien, pero hay que recordar que mañosos’’ o malandros’’, sean de cualquier especie, prefieren llegar al precio a niveles bajos, medios e intermedios con el singular: plata o plomo’’.

En el PJF, laboran 36,000 servidores públicos. De ellos 1,139 son jueces y magistrados. 11 nada más son máximos intérpretes de la Constitución General de la República o Carta Magna pues.

En Estados Unidos les dirían pomposamente: Los Padres de la Patria’’.

Aquí la criminalidad es como aplica el método del periodismo. la Pirámide invertida, elevando a máxima potencia del crimen organizado y cárteles de la droga. Prefieren ir de abajo o en medio, para llegar hasta arriba, así ocurrió con las más de 1,700 corporaciones policías del país en los últimos 12 años.

Lo relevante de Don Juan Silva Meza a días que se va el presidente Felipe Calderón -aunque un madero de San Juan’’ todavía presidente nacional del PAN, diga que regresarán a gobernar en 2018- lanzó el exhorto, como dicen los abogados, para que Enrique Peña Nieto, que el 1 de diciembre, será Presidente: haga algo.

Los que saben, me contaron: lee esto’’:

Hay deficiencias. Hay fallas. Hay puntos negros, a los que no quieren ni sus mismos compañeros, en cuanto se les detecta y se les toman medidas hasta donde se llegue. Sí hay investigaciones por desempeño, pero no ha habido consignaciones’’.

Silva Meza fue claro. Hay escándalos utilizados por la Procuraduría General de la República (PGR) para imputarles ineficacia, aunque nunca lo prueban, como tampoco a los que mandan por delitos federales graves a los tribunales y tienen que ser liberados por deficiencias del Ministerio Público Federal.

Pero si genera un dejo de duda, como está presente en las secretarías de Seguridad Pública Federal (SSPF) de Don Genaro García Luna y la Defensa Nacional (SEDENA), aunque la Marina Armada de México (SEMAR) no se encuentra exenta de dudas.

¿Qué es esto?

¡¡¡La realidad nacional!!

COMMODATO

Faltan 24 días. Veremos si los partidistas, ladrones de los colores de nuestra bandera, traen algo con que cambiar la

prevención del delito, procuración e impartición de justicia, como presume El Astroboy’’ Peña Nieto.

De lo contrario seguirá siendo un: ¡¡¡BU BU BU !!! Y algo más, claro.