La expectativa sobre lo que sucederá en México los próximos meses y años crece en el país y en el extranjero. Para que la promesa de convertirnos en un país de primer mundo se cumpla en las próximas décadas, tenemos que pisar el acelerador de la educación y no soltarlo.

Según Mexicanos Primero, de cada 100 niños que inician clases, 64 terminan primaria; 46, secundaria; 24, bachillerato o equivalente; 10, licenciatura, y sólo tres, posgrado.

La calidad educativa en nuestro país no está a la par de los países con los que comerciamos y competimos. El promedio nacional de escolaridad es de 8.6 años mientras en los países más desarrollados que integran la OCDE es de 11.9. No podemos conformarnos cuando 58% de los estudiantes obtiene insuficiente en la prueba ENLACE y cuando México ocupa el último lugar en la prueba PISA entre los países de la OCDE.

Nuestra capacidad para aplicar conocimientos y resolver problemas sigue siendo muy baja.

Una de las pautas está en que, de 200 días al año, en jornadas de 4.5 horas que equivalen a 900 horas, sólo 562 son efectivas. Por eso apoyamos las escuelas de tiempo completo (seis y ocho horas diarias), para tener mayor desarrollo académico, deportivo y cultural.

Estamos en favor de evaluar el desempeño docente. Urge evaluar a los maestros para su ingreso, promoción, reconocimiento y permanencia.

Crear el sistema de información y gestión educativa que permita la comunicación entre directores de escuelas y autoridades educativas, que incluya datos para la operación del sistema educativo. Los jóvenes apoyamos la creación del servicio profesional docente para que, a través de concursos, se seleccione a los mejores maestros. Se requiere establecer un sistema de incentivos y sanciones presupuestales para escuelas y maestros de manera que la profesión del maestro sea reconocida y bien remunerada. Estamos en favor de la reforma educativa porque queremos educación de calidad. Pedimos a los diputados locales en los diferentes estados que aprueben la reforma lo antes posible. Reconocemos que, como toda reforma es perfectible, lo importante hoy es seguir avanzando.

El impacto de esta reforma en el desarrollo económico será grande, de manera que millones de jóvenes podremos aspirar a emprender y tener mejores oportunidades.

[email protected]

Twitter: @armando_regil