Reactivado como vocero de la propuesta económica josefinista, después del segundo debate presidencial, Ernesto Cordero Arroyo volvió a la escena pública para advertir sobre el peligro que representa la posible llegada de Andrés Manuel López Obrador a Los Pinos para la continuidad del proyecto calderonista.

A la contundencia de su manejo de la realidad macroeconómica, el exsecretario de Hacienda contrapone el miedo y la desconfianza que generan las propuestas del abanderado presidencial de las izquierdas entre una parte del electorado. Y antier, en Puebla, de plano traza un escenario electoral de alta competitividad en la recta final de la contienda.

Cualquiera de los tres puede ser Presidente de México , advirtió, ninguno se puede llamar a ganador, pero ninguno se puede descartar .

La incertidumbre, a tan sólo dos semanas de los comicios presidenciales en los que el único consenso entre los líderes de opinión y la clase política es respecto del puntero, el priísta Enrique Peña Nieto. Detrás, muy cerca -de acuerdo con la prospectiva del exsecretario de Hacienda- están Vázquez Mota y el abanderado izquierdista.

Hay cosas que no podemos permitir y sí, AMLO tiene posibilidad de ganar y por eso es importante que la gente piense bien su voto. Lo que nos jugamos es mucho y por eso tenemos que hacer un voto reflexionado y serio .

Entre los panistas -bien lo saben los dirigentes del partido en el gobierno- discuten sobre el mal menor, ante la pesadilla que han materializado las encuestas: Vázquez Mota quedaría relegada al tercer lugar.

¿Qué es peor? ¿Permitir el regreso del PRI al poder? ¿O acaso sufragar por el enemigo histórico de la derecha, que personifica AMLO?

Una decisión estratégica que trasciende las fobias de las cúpulas del blanquiazul, cuyo acierto mayor en esta campaña es haber aprovechado la pauta de spots para enfatizar lo malo del PRI y del PRD versus las bondades del calderonismo.

Paradojas de los contrastes. AMLO logró un repunte contundente durante mayo y la primera semana de junio, gracias a los ataques panistas contra Peña Nieto. En la última quincena, producto del desempeño de Vázquez Mota en el segundo debate, sin duda, pero sobre todo por sus puntadas. La sexista petición de suspender por un mes del cuchi-cuchi a todos los cónyuges que no cumplan con la petición de salir a votar temprano el 1 de julio, la más subversiva.

Las posibilidades de triunfo de la primera preferencia de los panistas -Vázquez Mota- están caducando y justo por eso es pertinente el emplazamiento formulado burdamente por Cordero Arroyo: entre los candidatos, ¿quién es el más competente? ¿Quién postula las mejores políticas públicas? ¿Quién es el más confiable, el más honesto?

A menudo, las diferencias ideológicas resultan una engañosa evasiva. Y en las políticas públicas se unen los extremos. A los panistas puede reprochárseles su cerrazón en temas como el aborto o el reconocimiento del derecho de las parejas homosexuales para casarse. Pero debe reconocerse su atingencia en ciertos temas, como la pensión alimentaria para los estudiantes de primaria que paga el Programa Oportunidades o las subvenciones para familias de escasos ingresos materializadas en el Programa de Estancias Infantiles, dos de los estandartes de la política social calderonista que bien podría haber postulado y acogido cualquier gobierno de izquierda.

A los perredistas podrían reclamárseles ciertos aspectos de su propuesta de seguridad -el uso indiscriminado de las CCTV en sus programas de seguridad por ejemplo- o la falta de contundencia de la política salarial que aplicarían para alta burocracia, sobre todo porque sus voceros económicos han fallado a la hora de explicar de qué forma la austeridad republicana logrará una mejora de la economía. Y por el contrario, su apuesta por la equidad resulta loable.

Para liberales y conservadores, derechistas o izquierdistas, llegó el tiempo de decidir. Ya sea por los valores sociales o las creencias económicas. Llegó el tiempo de decidir si impiden el regreso al PRI a Los Pinos... aunque algunos -léase Manuel Espino y Rosario Robles- postulan que voto útil es sinónimo de acción responsable, por lo que quienes crean en que Vázquez Mota deben sufragar por el PRI. ¡Órale!

EFECTOS SECUNDARIOS

REFLEJOS. A 10 días que de finalicen las campañas, llega información sobre la elección para gobernador en Morelos. El candidato de la coalición PRI-Nueva Alianza, Amado Orihuela, tiene 42.9% de las preferencias efectivas de los morelenses, mientras que el perredista Graco Ramírez Garrido Abreu se ubica en segundo lugar, con 35.8%, y el panista Adrián Rivera, con 19.6% se desplomó al tercer lugar. El voto útil de los panistas -con dos sexenios en el poder- definirá al ganador.

ACUERDO. Mañana, los siete magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y los nueve consejeros del Instituto Federal Electoral participarán en la firma del convenio de colaboración que suscribirán José Alejandro Luna Ramos y Leonardo Valdés Zurita, presidentes de ambas instituciones.