Bastaron 90 minutos de orden, ganas y ambición de una limitada Jamaica para que José Manuel de la Torre fuera puesto en su realidad de manera abrupta. El entrenador de la Selección Mexicana, ése que había ganado a quien se le pusiera enfrente en la fase anterior de la eliminatoria (siempre combinados que nunca opusieron resistencia y a los que jamás se le superó claramente), fue puesto en jaque por un grupo de entusiastas caribeños que evidenciaron la amarga realidad en la que se encuentra el Tricolor.

Ya las modestas selecciones de Guyana, El Salvador y Costa Rica habían puesto a prueba a Chepo y sus muchachos, que lograron superar esos partidos de una u otra manera pero sin un futbol convincente, en varias ocasiones ya cuando el desenlace del partido estaba muy cerca. Pero a pesar de los triunfos, siempre quedaba la impresión de que el Tri estaba muy lejos de su mejor versión, teoría que se comprobó en el debut en el hexagonal ante Jamaica.

Y también en duelos amistosos, México ya había encendido los focos rojos en aquel duelo de preparación en que Estados Unidos nos ganó por primera vez en la historia en el Azteca, amargo episodio en el que se dijo que no había que alarmarse porque no era un compromiso oficial y la intención era observar jugadores.

A final de cuentas esos avisos que el entrenador nacional quiso minimizar le cobraron factura en su debut en el hexagonal, fase en la que en anteriores ediciones se sufrió para calificar aún ganando todos los puntos en casa, situación con la que no contará De la Torre en esta ocasión, tras mandar a la cancha a un equipo sin variantes, sin garra, ni futbol, que fue superado por un equipo de Jamaica que mereció mucho más que el empate.

Para el entrenador del Tri fue tensión el motivo de la pésima actuación que para muchos fue el resultado de la apatía y falta de argumentos para encarar el camino que nos debería llevar al Mundial. Ojalá que al final Chepo tenga razón y este bochornoso episodio termine sólo en una mala noche y no en un problema que se presente en cada partido de la eliminatoria, porque de lo contrario la cabeza de José Manuel y la calificación, estarían en peligro.