El Primer Foro Mundial sobre la Aviación, celebrado en Montreal entre el 23 y el 25 de noviembre pasados por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), fue una inmejorable oportunidad para explorar mecanismos de colaboración entre los estados miembros y la industria, a fin de que ningún país se quede atrás en materia de transporte aéreo seguro y confiable.

El foro permitió poner en la mesa las experiencias y las aportaciones de casi un centenar de países y organizaciones especializadas, para alentar un desarrollo seguro, confiable y sustentable de la aviación en el mundo.

Invertir en aviación es invertir en la humanidad, dijo el doctor Bernardo Aliu, presidente del consejo de la OACI. Es fácil entender la profundidad de esta aseveración cuando analizamos los efectos de la seguridad, la confiabilidad y la sustentabilidad.

Un transporte aéreo seguro y confiable mejora la calidad de vida, contribuye a difundir de manera global el conocimiento de diversas culturas y comunidades sociales y, además, ofrece al público mejores servicios en las más diversas áreas.

Es por ello que la OACI ha reconocido la necesidad de destacar el papel de la aviación como motor de la prosperidad socioeconómica. Y también por esa razón, los participantes en la mesa de alto nivel sobre normas y políticas de aviación hicimos énfasis en la importancia de la aviación para el desarrollo y el crecimiento económico.

La aviación, sin duda, contribuye a fomentar el turismo y el comercio, al tiempo que genera otros beneficios económicos que ayudan a erradicar la pobreza, crear empleos y movilizar recursos.

En el caso México, nos hemos planteado como objetivo dar puntual cumplimiento a las normas y a las mejores prácticas internacionales recomendadas por la OACI, así como tomar en cuenta las políticas que la propia organización avala.

La colaboración entre los estados, la industria, los socios de las comunidades de desarrollo y de negocios, así como la propia organización, es indispensable para garantizar la máxima seguridad y la continuidad en la prestación de los servicios aéreos.

Es necesaria una mejor y más sólida implementación de las normas y prácticas recomendadas por la OACI en la aviación, a partir de la detección de necesidades, la coordinación de asistencia cuando sea necesaria, y la elaboración de estudios económicos para proyectos sostenibles.

Lograrlo nos abrirá un mayor acceso a los mercados mundiales, mejorará nuestra competitividad y ampliará nuestra conectividad, de manera que fortaleceremos mejor el turismo, el comercio y la inversión.

México está ante una excelente ocasión para impulsar el desarrollo de la aviación, pues nuestra industria atraviesa por un muy buen momento. De enero a octubre de este año, el volumen de pasajeros transportados creció 12% en relación con el mismo periodo del 2014, y la carga se incrementó 7% en el mismo lapso. No debemos desaprovechar esa oportunidad.

En la estrategia de impulso se inscribe el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México -cuya construcción ya inició-, que nos llevará al objetivo de convertir a México en una plataforma logística global.

En el foro de Montreal hemos fortalecido nuestra convicción, como Estado miembro de la OACI, de que si queremos crecer en nuestra economía, debemos invertir en seguridad, sustentabilidad, equipo, infraestructura y capacitación técnica, porque el pronóstico de crecimiento de la industria aérea es alto y debemos prepararnos para aprovecharlo.

*La autora es subsecretaria de Transporte de la SCT.