No cabe duda alguna de la importancia que tiene el papel de fertilizantes para aumentar los rendimientos agrícolas.

En el sector primario, muchas veces se habla del impacto de determinadas intervenciones, programas o políticas, pero muy pocas veces se cuenta con una evidencia estadísticamente contundente al respecto.

Afortunadamente, para quienes creemos que la adecuada utilización de fertilizantes es una de las soluciones más viables para incrementar la productividad en el campo, en el 2008 fue publicado el estudio How High Are Rates of Return to Fertilizer? Evidence from Field Experiments in Kenya.

En él Esther Duflo, Michael Kremer y Jonathan Robinson, tres de los economistas más influyentes en la actualidad, desarrollaron un experimento aleatorio para evaluar el incremento de las tasas de retorno de capital ante el uso de fertilizantes en parcelas de productores pequeños en Kenia.

Los investigadores seleccionaron una muestra representativa de productores de maíz y asignaron el tratamiento aleatoriamente para contar con testigos de los efectos.

El resultado principal que se observó fue un incremento en el rendimiento consistente con los resultados obtenidos en campos experimentales.

En particular, el rendimiento físico aumentó 91% en promedio. Además, el estudio encontró que es posible obtener un crecimiento de 15% en el ingreso neto y un ahorro de más de un mes de jornales.

Los autores concluyen que el uso adecuado de fertilizantes incrementa la utilidad media 36.0% en un ciclo y 69.5% cuando se siembran dos ciclos al año. Sin embargo, cuando el uso no es adecuado, la aplicación no es rentable.

Es preciso considerar que el experimento no considera un enfoque agronómico, pero pone de manifiesto la importancia de controlar la adecuación del paquete tecnológico a las necesidades específicas de cada parcela.

En este sentido, el estudio pone al análisis de suelo como la principal herramienta de optimización operativa en campo. Asimismo, otro importante resultado obtenido es la importancia de la oportunidad en la adquisición de fertilizantes por parte del productor.

Por último, los investigadores afirman los altos retornos del capital y disponibilidad de apoyos, sugieren que los bajos índices de adopción tecnológica que regularmente se observan en este tipo de programas alrededor del mundo se asocian más con el costo psicológico del cambio y la falta de información sobre riesgos reales que a temas como las restricciones de acceso al crédito.

Todos estos elementos, sin lugar a dudas, son muy útiles al elaborar propuestas de programas de asistencia técnica y capacitación. No los olvidemos.

*Edgar Torres Garrido es director de Estudios y Evaluación de Programas de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. etorres@fira.gob.mx