El plan de infraestructura del gobierno mexicano es una apuesta por la inversión privada nacional, y por evitar un mayor endeudamiento. 

Ésas podrían ser las dos principales premisas visibles del anuncio que hizo ayer el presidente Andrés Manuel López Obrador, en el contexto de una economía estancada y con la urgente necesidad de apuntalar la inversión pública y privada. La inversión pública participará en calidad de capital semilla, es decir, como una participación mínima, aunque sí se consideran proyectos con inversión gubernamental a 100 por ciento. Y la inversión privada internacional, simple y sencillamente, no se mencionó. En particular la inversión extranjera en el sector energético sigue suspendida, en tanto las compañías que obtuvieron concesiones en las rondas petroleras no demuestren resultados tanto en las inversiones anunciadas como en el aumento en la producción petrolera. 

A menos de que estén en alguna otra parte de los planes gubernamentales, tampoco se menciona la participación de inversionistas privados extranjeros en grandes obras de infraestructura. El gobierno mexicano anunció un paquete de proyectos de inversión en infraestructura que en el largo plazo representarán un monto total de 43,000 millones de dólares que busca impulsar un crecimiento superior a 4% y lograr una inversión anual en infraestructura de 5% del PIB.

El presidente de la República, acompañado de un grupo de los más destacados empresarios y dirigentes de organizaciones empresariales, hizo el anuncio de infraestructura, a un año de distancia de que tomó el poder. 

Se trata del Acuerdo Nacional de Inversión en Infraestructura, que incluye 1,700 proyectos de infraestructura por un valor de 859,022 millones de pesos, o 43,000 millones de dólares. 

De ese total, 147 son esenciales para impulsar la economía, que del último trimestre del 2018 a la mitad de este año registró una recesión técnica. 

Y en los últimos nueve meses ha observado estancamiento económico. Ésas son las cifras que oficialmente se difundieron, aunque aparentemente no corresponden con la totalidad de los proyectos incluidos. Extraoficialmente se reconoció que no se incluyeron proyectos de energía y por eso “no dan las cifras”. 

El dirigente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Salazar, dijo que se trata de proyectos iniciales de infraestructura en carreteras, telecomunicaciones, transporte, energía, turismo, aeropuertos, puentes, agua y saneamiento y trenes. 

Llamó la atención que mencionara el “mandato presidencial de no tomar más deuda”. 

El presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), Luis Niño, líder de los banqueros mexicanos, dijo que la banca tiene una liquidez de 800,000 millones de pesos que garantiza el financiamiento para los proyectos. 

El empresario Carlos Slim y el dirigente del CCE coincidieron en minimizar el crecimiento nulo de la economía. 

La apuesta del gobierno de la 4T es por la inversión privada nacional y evitar la deuda. Puede ser una buena oportunidad para el fortalecimiento del empresariado nacional y para la consolidación de la fortaleza de las finanzas públicas, al evitar más deuda. La duda es si la inversión privada nacional, sin inversión pública creciente y sin inversión extranjera, será suficiente para apuntalar a la economía nacional, que ha registrado una notable contracción. Recientemente la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (Amexhi) advirtió una pérdida de inversión por parte de la iniciativa privada por 169,302 millones de dólares tras el fin de las rondas petroleras en México. 

Es una oportunidad que se está perdiendo. La apuesta gubernamental está muy clara: inversión privada nacional, inversión pública sólo como capital semilla y cero incremento a la deuda. 

Atisbos 

TERRORISMO.- La probable calificación de las organizaciones criminales mexicanas como terroristas, anunciada por el presidente de EU, Donald Trump, tendría severos impactos en la relación comercial entre ese país y México: restricciones en la cooperación bilateral y hasta prohibiciones de importaciones de México, entre otras.

erp

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.