No es lo mismo el conflicto de intereses que el interés en el conflicto, atinado y sabio lector. El primero es el que ahora importa más, gracias al esfuerzo ciudadano cristalizado en la iniciativa Ley 3de3, de la cual deriva su nombre.

En su origen, la 3de3 pretendía que los funcionarios públicos presentaran las declaraciones, la patrimonial, de conflicto de intereses y declaración fiscal de los tres últimos años; a partir de la valoración de estos tres instrumentos, analizar la evolución de su patrimonio y, lo más importante, la congruencia entre los cambios en su situación patrimonial y los ingresos percibidos por él y su cónyuge en un periodo de tiempo determinado.

En realidad, lo que se entiende por este concepto que ya existe es mencionado incipientemente por la legislación nacional la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos institución que ha investigado a fondo el tema afirma que es una tensión entre el deber de un empleado público y sus intereses privados, así como la influencia indebida en un asunto público para su beneficio personal.

La legislación mexicana prohíbe tener beneficios de una decisión pública para sí o los familiares; también existe la prohibición de no trabajar en un plazo de un año en un empleo en el que pueda beneficiar a su nuevo encargo; es decir, el gobernador del Banco de México no podría ser director de un banco privado. Por otro lado, no existe prohibición de trabajar en el sector público cuando se proviene del sector privado.

Hablando del sistema de pesos y contrapesos, tampoco se impide trabajar entre poderes u organismos constitucionales. Ello ha provocado que consejeros electorales del IFE trabajen para los presidentes a los que validaron su elección.

Resulta, pues, claro que la agenda anticorrupción debe incluir temas como la ética en el servicio público, la prevención y la gestión de conflictos de interés , la transparencia de los ingresos de los funcionarios a la luz de otros indicadores, en definitiva, aporta elementos tanto de prevención como de combate a la corrupción, bajo estrictas medidas de protección de los datos personales y un blindaje contra la inseguridad que campea en el país.

Sólo esperemos que este gran esfuerzo no caiga en cinismo de los funcionarios públicos, dado que de poco sirve enterarnos de las fortunas de políticos, si no hay verdaderos instrumentos de sanción que combatan la impunidad y el enriquecimiento ilícito.

Twitter: @ErosalesA