En continuidad con la nota publicada el 4 de enero, se brindan las consideraciones más relevantes respecto de la identificación y puesta en marcha de las mejores prácticas y características de instrumentos financieros efectivos para el impulso de proyectos verdes.

Existen diversas fallas de mercado que impiden que fluyan correctamente las inversiones a los proyectos verdes. Corregirlas requiere de apoyos de índole financiero (menor tasa de interés, mayores plazos) o de tipo no financiero (capacitación, asistencia técnica). Con base en lo anterior, resulta indispensable identificar el tipo de herramienta que se necesita para solventar cada falla de mercado, ya sea mediante un producto financiero, a través de un programa de apoyo, o una combinación de ambos.

Por otra parte, solventar todas las fallas con un solo programa o producto es inviable, por lo que es necesario enfocarse en primer lugar en solucionar aquellas que se consideren relevantes. Adicionalmente, se reconoce la importancia que tienen los bancos nacionales de desarrollo para influir sobre el avance de políticas públicas que permitan impulsar financiamientos verdes. Lo anterior, a pesar de no ser estrictamente un programa o producto, coadyuva a generar políticas y el marco regulatorio en la materia.

Además de la creación de nuevos programas y productos, es necesario evaluar las herramientas y procedimientos existentes de las instituciones financieras. A manera de ejemplo, observamos que tradicionalmente las evaluaciones de riesgo en proyectos de inversión cubren sólo aspectos financieros y económicos, sin tomar en cuenta los riesgos sociales y ambientales. Cada día es más común encontrar casos en los que empresas o proyectos enfrentan cuantiosas multas o incluso se ven obligados a cesar sus actividades derivado de las afectaciones que ocasionan al medio ambiente y/o a la comunidad, poniendo en riesgo su operación y la fuente de repago del crédito. En vista de lo anterior, resulta prioritario incluir el análisis de los riesgos sociales y ambientales de los proyectos que sean apoyados por las instituciones financieras para ayudar a administrar el riesgo y para contar con una herramienta que permita detectar nuevas oportunidades en las empresas a través de inversiones amigables con el medio ambiente y la sociedad.

Adicionalmente, es importante valuar correctamente los servicios que presta y el valor que tienen los recursos naturales para las empresas, conocido como Capital Natural, así como el costo que representa cualquier iniciativa en función de este capital y su impacto sobre la sostenibilidad de las mismas empresas.

En el campo de la coordinación interinstitucional y la formación de alianzas estratégicas, se debe reconocer que, además de trabajar en difundir mejores prácticas y experiencias previas en financiamiento de proyectos verdes, la colaboración para el diseño exitoso de programas y productos financieros entre los organismos multilaterales, los bancos de desarrollo y los intermediarios financieros es fundamental.?

*Erick Rodríguez Maldonado es especialista de la Subdirección de Banca de Inversión y Nuevos Productos de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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