Un objetivo del gobierno de la Cuarta Transformación que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador es que nuestro país tenga un sistema de salud que proporcione servicios médicos con una calidad similar a los que se proveen en Dinamarca, Noruega y Suecia, y que, al igual que en esos países, todos los mexicanos obtengamos las medicinas que requerimos sin costo alguno.

Para lograr dicho objetivo se deberá contar con los recursos económicos, materiales y humanos necesarios.

En lo que a los económicos se refiere, el viernes pasado escribí en este espacio que nuestro gobierno no cuenta con los recursos económicos que le permitan lograr un sistema de salud similar al de los países escandinavos.

Ese día anoté que “estos recursos provienen de los diversos impuestos y contribuciones que pagan los particulares y las entidades públicas y privadas. En Dinamarca, estos conceptos representan 44.87% del Producto Interno Bruto (PIB) del país; en Suecia, 43.9%, y en Noruega, 39.0 por ciento. En México equivalen a apenas 16.1 por ciento”.

Lograr esos mismos porcentajes llevará tiempo y sólo será posible cuando se efectúe una profunda reforma fiscal que incluya modificaciones a la tasa del impuesto sobre la renta e imponga el impuesto al valor agregado sobre todos los bienes y servicios que se vendan en el país, incluyendo alimentos y medicamentos.

Para ofrecer servicios de salud similares a los de Dinamarca, Noruega y Suecia también se necesitarán más médicos que los que hay actualmente en el país.

De acuerdo con los datos más recientes que difunde la Organización Mundial de la Salud (OMS), en México hay 286,685 médicos, es decir, una tasa de 22.478 por cada 10,000 habitantes. La tasa en Dinamarca es de 44.567, en Noruega es de 46.336 y en Suecia es de 53.996.

Para alcanzar la tasa danesa, México necesita tener 568,408 médicos, 281,723 más de los que hay de acuerdo con la OMS.

Duplicar el número de médicos tomará tiempo y exigirá recursos porque las escuelas de medicina no se limitan a tener aulas, pizarrones y pupitres, y maestros que recién concluyeron la carrera, sino también maestros experimentados, laboratorios diversos y anfiteatros de disección, entre otras cosas.

Además, para llegar a los niveles escandinavos, se necesitarán más hospitales.

Para efectos comparativos consideremos el número de camas por cada 1,000 habitantes, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos. Para México, esta tasa es de 1.38, bastante por debajo de la de Dinamarca (2.61), Noruega (3.6) y Suecia (2.22). Lograr la tasa sueca como mínimo también requerirá tiempo y recursos.

Todas las cifras aquí anotadas demuestran el gran atraso en que se encuentra nuestro país después de décadas en que se nos dijo que la salud era un tema prioritario para nuestros gobernantes, algo que por lo visto fue una mentira. También nos indican la magnitud del reto que ha asumido el gobierno de AMLO.

Insisto: es muy difícil que Andrés Manuel logre cambiar mucho la situación mientras insista en no aumentar impuestos ni acepte la participación de los particulares en áreas estratégicas de la economía. Necesita muchos recursos para alcanzar sus metas.

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Eduardo Ruiz-Healy

Periodista y productor

Columna invitada

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.